Una pareja fue acusada en California de maltratar a al menos 14 niños nacidos mediante gestación subrogada, algunos de apenas dos meses de edad, y de coaccionar a un testigo, informaron las autoridades.
Investigación y arresto
El fiscal de distrito de Los Ángeles, Nathan J. Hochman, afirmó que el número de menores afectados por el presunto abuso es “sin precedentes”. Guojun Xuan, de 66 años, y Silvia Zhang, de 39, fueron arrestados el martes en su mansión de Arcadia y luego se declararon inocentes en un juzgado de Pasadena.
Según la acusación, ambos habrían conspirado para someter a repetidos abusos físicos a al menos 14 de los niños que vivían en su casa. El año pasado, 21 menores fueron retirados de su custodia.
Hallazgo de la policía

La investigación comenzó en mayo de 2025, cuando Zhang llevó al hospital a un bebé de dos meses con una lesión en la cabeza y dijo que se había caído de la cama. El personal médico alertó a las autoridades y, cuando la policía llegó a la mansión, encontró tres habitaciones descritas como “centros de aprendizaje”, bajo supervisión de varias niñeras.
La acusación señala que la vivienda tenía 32 cámaras con sensores de movimiento, usadas supuestamente para controlar la disciplina ejercida por las cuidadoras. Las imágenes, de acuerdo con la fiscalía, muestran a niñeras dando nalgadas, bofetadas o golpes a los niños.
Más acusaciones
Una niñera identificada como Chunmei Li está acusada de golpear al bebé que terminó con la lesión en la cabeza. Hochman dijo que Li estaba prófuga con orden de arresto. El abogado de la pareja, Mitchell Krems, calificó la acusación como una “tergiversación” y sostuvo que su cliente era inocente.
Las autoridades también sostienen que la pareja dirigía su propia empresa de gestación subrogada y engañó a al menos dos mujeres, a quienes les dijo que Zhang tenía dificultades para concebir.
Si son declarados culpables, Xuan podría recibir hasta 17 años y cuatro meses de prisión estatal, mientras que Zhang enfrentaría una pena de hasta 11 años y ocho meses. Li se expone a una condena de hasta 12 años de cárcel.


