Benjamín Netanyahu se adjudicó la victoria en las elecciones parlamentarias de Israel después de que su partido, el Likud, obtuviera 27 escaños, pero su bloque quedó sin los votos necesarios para formar Gobierno por sí solo.

Los resultados definitivos publicados la madrugada de este viernes 30 de octubre por la Comisión Electoral Central confirman que la coalición pro-Netanyahu alcanzó 53 asientos, ocho menos de los 61 requeridos para la mayoría absoluta en la Knéset.

Ese bloque sumó el aporte de Judaísmo Unido de la Torá, con 7 escaños; Poder Judío, de Itamar Ben Gvir, con 7; Shas, con 6; y Sionismo Religioso, de Betsalel Smotrich, con 6.

Del otro lado, el bloque opositor llegó a 48 escaños, encabezado por Yashar!, de Gadi Eisenkot, con 21. Además, dos listas árabes reúnen 19 asientos y aparecen como posibles fuerzas bisagra en un escenario de negociación estrecha.