El ídolo del fútbol argentino Diego Maradona asumió el lunes como nuevo presidente del club bielorruso Dynamo Brest, con el que firmó un contrato de tres años, y dijo que espera que el hombre fuerte del país, Alexander Lukashenko, se convierta en un aficionado.
Maradona causó sensación en Bielorrusia al aceptar hacerse cargo de un club que fue rescatado de la bancarrota hace dos años. Ahora planea trasladarse a Brest tras despedirse del Al-Fujairah FC, el equipo emiratí que entrenaba.
El lunes llegó a Bielorrusia tras ejercer como embajador de la FIFA en el Mundial celebrado en la vecina Rusia, donde su comportamiento durante el partido entre Argentina y Nigeria causó sorpresa y preocupación en todo el mundo.
“Quiero hacerme una fotografía con Lukashenko. Espero que después de eso, sea nuestro hincha”, comentó el mítico “10” argentino en una conferencia de prensa después de aterrizar en Brest entre los vítores de dos decenas de aficionados, y tras recibir el tradicional recibimiento con pan y sal.
