Francia e Inglaterra jugarán este sábado 18 de julio en el Hard Rock de Miami, en Florida, Estados Unidos, el partido por el tercer lugar del Mundial, un duelo que llega con poco entusiasmo después de que ambas selecciones se quedaran a un paso de la final que disputarán España y Argentina.
Un cierre incómodo en Miami
La llamada “pequeña final” arrancará a las 3.00 de la tarde, hora venezolana, y servirá para definir el tercer puesto de un torneo que ninguno de los dos equipos quería terminar así. Francia regresó el miércoles 15 a su campamento de entrenamiento en la Universidad de Bentley, cerca de Boston, pero el ambiente, según el diario L’Équipe, no es el mejor.
Entre los franceses, el desánimo aparece como la tónica. Kylian Mbappé incluso habló de irse “de vacaciones para empezar de nuevo con otra cosa” justo después de la semifinal, sin referirse a este encuentro. En el bando inglés, la percepción es parecida: Thomas Tuchel dejó claro que ni sus jugadores ni los franceses desean disputar este duelo, aunque prometió que lo afrontarán con profesionalismo.
Mbappé, Kane y un adiós para Deschamps
Aunque el partido tiene un sabor amargo, todavía hay cosas en juego. Mbappé llega como máximo goleador del Mundial, con ocho tantos, igualado con Lionel Messi, y aún puede superarlo. También siguen en carrera Harry Kane y Jude Bellingham, ambos a dos goles de los líderes.
Para Francia, además, el choque será especial por otro motivo: marcará el último partido de Didier Deschamps como seleccionador. El técnico de 57 años, que asumió en 2012, cerrará así 14 años al frente del equipo, con un historial que incluye al menos cinco semifinales en siete fases finales. En Inglaterra, un tercer puesto significaría su mejor resultado mundialista en 60 años, desde el título de 1966.
Los suplentes, ante una última oportunidad
El encuentro también puede servir para dar minutos a jugadores con poca participación durante el torneo. Kobbie Mainoo, mediocampista del Manchester United, aún no ha jugado un solo minuto y podría debutar en un Mundial con Inglaterra. Del lado francés, N’Golo Kanté, campeón en 2018, podría volver a la cancha a los 35 años, mientras que Warren Zaïre-Emery y Rayan Cherki aparecen como opciones para tener acción.
Deschamps insistió en un video publicado el jueves en la cuenta de Instagram de la selección francesa en que, más allá del contexto, su equipo debe competir. “Hay un partido. Cuando uno lleva esta camiseta, sea cual sea el partido de la selección francesa, nuestro deber a todos es darlo todo el sábado porque es el último de la competencia”, afirmó.
