Después de que lluvia perturbara el desarrollo del torneo de tenis de Roland Garros y provocara crecidas e inundaciones en Francia, el sol lució este martes, a tres días del inicio de la Eurocopa, donde este miércoles llegó Alemania, la campeona del mundo. La Mannschaft eligió para su concentración durante el torneo Evian-les-Bains, junto a los Alpes y la frontera suiza. Su autobús tiene escrito «Wir Meistern das!» («¡Lo conseguiremos!»). Los equipos que el domingo y el lunes se fueron instalando ya en sus ‘cuarteles generales’ en Francia pudieron ejercitarse sin problemas este martes, en un día en su mayor parte soleado y con buenas temperaturas. Fue el caso por ejemplo de Inglaterra, concentrada en Chantilly, cerca de París, y que tras llegar el lunes realizó este martes su primer entrenamiento, abierto al público y con una gran presencia de niños y jóvenes de los alrededores. La principal noticias del entrenamiento de Inglaterra fue que el lateral izquierdo Ryan Bertrand no se entrenó con el grupo y realizó ejercicio ligero en compañía de un preparador físico. La campeona España, ganadora de las dos Eurocopas anteriores, tiene previsto llegar el miércoles a su campamento base en la isla de Ré. Seguridad reforzada La seguridad continúa ocupando una posición central.
El ministro francés de Interior, Bernard Cazeneuve, subrayó que la Eurocopa es un «evento excepcional» que se disputa «en un contexto también excepcional» porque la amenaza de atentados, que sigue siendo «muy elevada».
«Mas de 90.000 personas, agentes del Estado, de los gobiernos locales, personal de seguridad privada y voluntarios asegurarán juntos la seguridad de la Eurocopa-2016», reafirmó el ministro, que dijo que se había realizado «un esfuerzo sin precedentes». Ese esfuerzo preocupa a las fuerzas policiales, ya sometidas a una gran presión y a un trabajo intensivo desde los atentados del 13 de noviembre.
El secretario general del sindicato policial Unité-SGP FO, Nicolas Comte, compartió su «angustia» en declaraciones a la radio France Info: los policías saben hacer seguros eventos de este tipo «en un momento normal», pero tendrán que hacerlo con el cansancio acumulado, al que se suma su labor en el control de las protestas sociales recientemente vividas en el país.

A la habitual labor de prevención y control de hinchas violentos se suma en esta ocasión el temor a atentados.