Antoine Griezmann recibió este viernes, en compañía de su familia, el homenaje de los habitantes de Mâcon, su ciudad natal, por el título mundial conquistado el domingo en Moscú con la selección francesa, constató una corresponsal de la AFP.
El jugador del Atlético de Madrid apareció en el balcón del ayuntamiento a las 19h30 (17h30 GMT), como se esperaba.
«Muchas gracias por haber venido. Es un orgullo ser de Mâcon y ser francés. Es una alegría, un orgullo llevar esta camiseta, que nos representa a todos», afirmó con su hija pequeña en brazos.
«Ha sido un gran placer, algo grande. Quiero dar las gracias a mis compañeros de equipo, al cuerpo técnico y médico, y a todos vosotros. También hemos jugado por vosotros», concluyó en su mensaje a las miles de personas reunidas en el lugar.


