Alemania inició un estudio sobre la salud de los futbolistas profesionales retirados a fin de entender los efectos a largo plazo del deporte.

La federación alemana de fútbol, la liga, y una importante institución de seguros unieron fuerzas para invertir 450.000 euros (495.000 dólares) para analizar a 300 exjugadores durante tres años.

Los jugadores de entre 40 y 69 años deben de haber competido en las dos principales divisiones masculinas de Alemania, la principal liga femenina o liga extranjera del mismo estatus.

A todos se les hará los mismos exámenes de horas de duración, incluyendo ultrasonido del corazón y resonancia magnética, que se usaron en un estudio de larga duración de más de 200.000 personas en toda Alemania. Eso arrojará más información sobre la diferencia entre los jugadores y la población en general.