Brasil y Escocia se enfrentarán este miércoles 24 de junio en busca del liderato del grupo C, en una última jornada que también tendrá pendiente el duelo entre Marruecos y Haití, programado para la misma hora, a las 6:00 de la tarde, hora venezolana. La selección brasileña llega con cuatro puntos y mejor diferencia de goles que Marruecos, mientras que Escocia suma tres y todavía conserva opciones de terminar en la primera posición.
Brasil llega con ventaja, pero sin margen para distracciones
La pentacampeona del mundo afronta el compromiso en el Hard Rock Stadium de Miami con un balance que, en el papel, le da algo de aire: tiene un +3 en la diferencia de goles frente al +1 de Marruecos. Sin embargo, esa ventaja no le permite relajarse, porque una combinación de resultados todavía podría alterar el orden final del grupo. El estadio será un escenario particular para los brasileños, que no juegan allí desde un amistoso contra Colombia en 2019, y completamente nuevo para la escocesa.
El equipo llega además con sensaciones mezcladas. La victoria por 3-0 ante Haití dejó buenas señales en el marcador, pero también una preocupación importante: la lesión de Raphinha, que lo mantendrá fuera, al menos, hasta los octavos de final. Ante esa ausencia, el técnico Carlo Ancelotti tiene como alternativas a Gabriel Martinelli, extremo del Arsenal con experiencia por la derecha pese a sentirse más cómodo por la izquierda, y a Neymar, quien podría disputar sus primeros minutos en este Mundial después de haber estado un mes fuera por una molestia en el gemelo. Ancelotti confirmó que estará disponible.
Escocia busca una clasificación histórica
Escocia, por su parte, encara el choque con la necesidad de sumar para no depender de terceros. Un triunfo le aseguraría al menos el segundo lugar del grupo, mientras que un empate le abriría muy probablemente la puerta a avanzar como uno de los mejores terceros. En cambio, una derrota la obligaría a mirar otros grupos y a revisar el diferencial de goles para conocer su destino.
