Lo mejor que podía pasar al balompié regional le ha llegado en los últimos años con la expansión de una onda que llegó a cada rincón de la entidad zuliana llevando la fiebre por la práctica de fútbol a todos los niños.
En Maracaibo, este deporte copó todos los espacios formales disponibles y una inmensa cantidad de niños y jóvenes deseosos de jugar fútbol, echó mano de cuanto terreno estuviera cerca de sus viviendas para darles las condiciones mínimas y mandar a rodar el balón.
Adelis Fusil, presidente de la Asociación Zuliana de Fútbol, se alegra de ello y exclama que ya no se dan abasto para atender eficientemente a tantas comunidades, organizadas o no, que llegan a solicitar la legalidad para funcionar como club y participar en los torneos organizados de la asociación.
“Dentro de todo este grato problema la dificultad mayor es la falta de espacio. Nosotros inscribimos a aquellos clubes que cumplen con los requisitos, que no es necesariamente poseer una cancha. Al resto le orientamos y le damos las herramientas para que se organicen y participen en campeonatos extra asociación pues la idea es que todos jueguen”, explica el directivo.
Las escuelas están diseminadas por todo el estado Zulia. En Maracaibo, entre las más importantes destacan la Dancy Bravo, en los Haticos, Cardonal Norte, en el barrio El Cardonal, La Manzanita, en Circunvalación 2, La Rotaria, Carmelo Urdaneta, Patria Joven y el Marite al oeste marabino y La Vinotitnto en el polideportivo.
“En San Francisco también ha tomado mucho auge este fenómeno y contamos con las escuelas La Popular, La Coromoto, Talento del Sur, Estudiantes del Zulia y muchos otros”, agrega Fusil.
Agrega que actualmente tienen inscritos, formalmente, a 74 clubes y cada uno puede tener hasta 14 categorías, es decir, “que pudiéramos estar hablando de más de 1.000 equipos que en total sumarían alrededor de 11.000 atletas desde la categoría sub 8 hasta las divisiones máster”.
Reinaldo Cantillo, director de la escuela La Vinotitno, que cuenta con 160 alumnos, desde la categoría sub 8 hasta la sub 18, destaca que todos los días llegan padres a preguntar cómo hacer para inscribir a sus hijos.
“Todos son bienvenidos y, aunque nos falta personal para atenderlos eficazmente, no devolvemos a ninguno. Solo le pedimos como requisito que les guste el fútbol y una pequeña colaboración para agua, hielo y a veces para limpiar el terreno”, indica el entrenador afiliado al Instituto Municipal del Deporte.
Para la mayoría de los niños parece que no existen problemas ni limitaciones pues su única preocupación es ir a entrenar dos veces a la semana y a competencia sábados y domingos.
“Llevo cinco años practicando y cada día me gusta más el fútbol. Aquí he aprendido mucho, sobre todo, cómo tocar la pelota y cómo pararlo. Mis compañeros son unos grandes amigos y seguiré aquí hasta que me retire”, aseveró Tony Salucce, de 9 años, que juega en la categoría sub 10.