Para las mujeres tener unas piernas lindas y esbeltas es muy importante, pero a medida que pasan los años se va haciendo cada vez más difícil ya que comienzan a aparecer unas molestas venas que hacen perder la apariencia sana y jovial.
El dermatólogo Juan Carlos Rangel explicó vía telefónica para FACETAS las causas y recomendaciones para evitar este problema. “Las varices son venas de las piernas que se dilatan y se retuercen, de modo que ya no pueden realizar su función principal, que es regresar la sangre al corazón, y esto se conoce como insuficiencia venosa”.
Se puede decir que este padecimiento afecta entre el 20% y 30% de la población adulta, más del 50% son mayores de 50 años y es 5 veces más frecuente en hombres según la estadística de la consulta diaria.
Rangel comentó que existen factores de riesgo que hay que tomar en cuenta, como el sobrepeso, la edad (entre 30 y 60 años), antecedentes familiares, profesiones que impliquen estar mucho tiempo parado, embarazo, vida sedentaria y agentes tóxicos como el alcohol o tabaco.
Hay síntomas básicos que se pueden presentar como: pesadez en las piernas, dolor irritante y pulsante, calambres, hormigueo, hinchazón y con el tiempo pude haber cambio en la pigmentación de la piel y se producen úlcera, sobre todo alrededor de los tobillos.
Para evitar las várices se deben seguir las siguientes recomendaciones:
No estar de pie por períodos de tiempo prolongado. Usar calzado cómodo y fresco, de menos de 3 centímetros de altura. No usar ropa apretada. Hacer ejercicios cardiovasculares. Evitar el consumo excesivo de grasas. Masajear de forma continúa las piernas, al menos una vez a la semana para ayudar a la circulación. Estar en temperaturas bajas. No levantar peso. Dormir con las piernas elevadas al menos 5 centímetros para ayudar el retorno de la sangre. Eliminar el cigarrillo y el alcohol.
Cuándo consultar con el médico:
Cuando persisten las molestias luego de tratar las várices con las recomendaciones anteriormente dadas. Si siente dolor agudo e inflamación en la zona afectada. Si la piel cambia de aspecto o color. Aumento de tamaño de las várices. Dolor en incesante en las piernas. Calambres muy frecuentes.