La revista FACETAS recuerda con sus lectores parte de sus contenidos más leídos y que nos muestran momentos de los personajes más reconocidos del país a través de sus entrevistas. En esta oportunidad, acompañamos el suceso cinematográfico del momento en 1990, la película zuliana Joligud, de Augusto Pradelli. Aquí te contamos un poco de aquel proyecto inspirado en una obra del escritor Rutilio Ortega.
Una niña está soñando. Imágenes de una ciudad perdida en el laberinto del olvido comienzan a desgajarse en la sobriedad del formato grande. Hay nostalgia y una sutil pasión por la ciudad encarnada en el rostro de la hermosa muchacha que comienza a llevarnos como de la mano y a través de una hermosa película llamada Joligud, por ese asombroso mundo de una Maracaibo que pertenece al recuerdo, a ese decoro con el cual hay que asumir que alguna vez poseímos una fuerte tradición y un adecuado sentido de la civilidad parroquial que permitía el enlace social, el contacto íntimo entre los hombres deslumbrados, aún no fulminados por el petróleo, en la vieja barriada llamada El Saladillo.
Augusto Pradelli es un joven cineasta zuliano que progresivamente ha desarrollado un proceso creativo que le permite ahora estar ante las puertas de cierta inusual gloria: la de realizar un largometraje de ficción en estos desiertos iluminados y contra todos los obstáculos y trabas que nadie pudo imaginar nunca para el séptimo arte. Acompañado por un talentoso puñado de jóvenes que creyeron en su proyecto y acudieron al llamado de “Kromática Audiovisuales” para encarar el reto de hacer el film que se ideó a partir de una narración del Dr. Rutilio Ortega González.
Ahora, la película está lista para su etapa final, la definitiva: encarar las exigencias del público que a nivel nacional estará acudiendo hasta las salas cinematográficas, ya no para encontrar rostros que el mundillo de la televisión ha impuesto como subproductos de la industria cultural, sino presencias significativas de protagonistas que encarnan una ciudad y su particular esencia, ritmo, vitalidad. No fueron pocos los obstáculos y las vicisitudes previas a este momento culminante del estreno y la ineludible cita con las taquillas por parte de la gente capaz de dejarse sorprender por la evidente calidad de un producto hecho totalmente “made in Zulia”.
Marau Rovelo interpreta con inusitada fuerza el rol de la muchacha. Sin haber recibido mayor formación actoral, su espontáneo talento ha brotado en manos del equipo de Pradelli, quien con la sapiente paciencia del caso, ha podido desarrollar buena parte de las condiciones histriónicas de la chica nacida en León, Nicaragua y que un día caminaba por la avenida 5 Julio cuando Aurelina Romero y su amigo Agatino la abordaron, preguntándole si quería participar en una prueba para una película. Desde allí, pronto Joligud tenía quien vehiculara protagónicamente la trama propuesta a partir de la historia de Ortega.
¿Quién es quién en la película?
AUGUSTO PRADELLI, EL DIRECTOR
“Tengo amigos que conozco de niño que por permanecer en Maracaibo esperando que alguien los descubra han pasado su vida de espera. Las arrugas que se confunden con la línea de la boca y los tantos años tratando de levantar la mano cuando pasan la lista para él decir presente… presente para esta prueba de “casting”, presente para el proyecto de un corto, presente para ayudar a cargar la cámara… de una caja a otra… para correr con el carro haciéndoles un sinfín de favores, tratando de caerle simpático con una sonrisa de estúpido para ver si me aceptan a mí y a un grupo de buenos técnicos y actores…”.
Así escribe Augusto Pradelli en torno a su película, Joligud, que aunque parece un nombre “gringo”, no es sino la deformación lingüística e intencionada del soñaron como la Meca “y se les enredó la lengua”. Un trabajo extraordinario que “venció, doblegó, dominó todas esas limitantes aprovechándolas a su favor. Además, quien define la película es la taquilla y sabiendo lo duro que es el público con las producciones nacionales, no podíamos presentarnos heridos o todos chuecos…”.
GIOCONDA MALDONADO ES PEPITA
Gioconda Maldonado hace “Pepita”, un personaje que inicialmente debía interpretar una mujer delgada, terminó en manos de esta simpática “gordita”, ya que ella reunió todas las actitudes necesarias para asumir la personalidad que a pesar de su pobreza, derrocha esperanzas, optimismo, realismo y jocosidad.
VIDAL FIGUEROA ES VICENTICO
Vidal Figueroa es uno de los actores que protagonizan la película y viene directamente del circo de los Hermanos Hernández, donde se desempeñó en varios oficios, desde taquillero hasta animador de pista. Cansado de la rutina y la explotación, decidió dejar dicho trabajo y dedicarse al teatro, incorporándose al Teatro Universitario donde aprendió algunas técnicas actorales que le llevarían como autor y director al XII Festival de Teatro Popular. En 1986 participa en programas radiales y televisivos, haciéndose acreedor del Premio Iberoamericano de Teatro “Valle Inclán”, con su obra “El Aniversario”.
FÁTIMA COLINA ES PATRICIA
Fátima Colina hace “Patricia” o la “yegüita Papilunga”, suerte de contrafigura de “Sarita”, el personaje protagónico que hace Marau Robelo. Ella nunca había incursionado en el mundo del cine ni nada que tuviese que ver con el medio audiovisual. Se desenvolvía en el medio de las RR. PP. y nunca había pensado en actuar y así, de pronto se encontró con que tenía que romper con ciertos valores morales y estéticos para afrontar su personaje.
LAURENCIO ZAMBRANO ES ROBERTO ESTUCHE
Él encarna a Roberto Estuche, inmigrante alemán residenciado en El Saladillo y es padre del protagonista. De origen tachirense, este versátil creador tuvo que maquillarse el pelo para dar el tipo requerido por Pradelli. En principio, fue requerido para hacer la escenografía y terminó como actor. Afirma entonces que el cine zuliano es Joligud, al tiempo que define el oficio como “una maldición, un virus que te catapulta el narcisismo”. Alumno egresado del ITUCH, legendaria escuela de formación teatral de la Universidad de Chile, aceptó su rol por cuanto el personaje central del film es El Saladillo, los sueños y pasiones de una comunidad. Esa es la misma historia que ahora estamos esperando, el próximo viernes.
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