Junto al positivo del test de embarazo y los nuevos proyectos de futuro, comienzan a surgir un sinfín de dudas. Una de las más tratadas en la consulta ginecológica es: ¿Qué fármacos se pueden tomar sin riesgos para el bebé? Jackie Calleja, ginecóloga, aseguró a FACETAS: “El consumo de medicamentos es mucho más flexible de lo que la gente se cree. De hecho, muchos son prácticamente inocuos”. Sin embargo, esto no significa que la madre tiene una vía libre a la automedicación”.
La doctora María Jesús Cancelo, ginecóloga, desaconseja esta “mala costumbre” y recomienda que “cuando se usen fármacos, sea por indicación del médico. Por ejemplo, ante un dolor de cabeza, lo mejor es no tomar nada y si es fuerte, acudir al médico cuanto antes”.
Si se trata del primer trimestre del embarazo, agrega Calleja: “Se debe reducir al máximo el consumo de medicamentos, por ser una etapa importante del desarrollo embrionario, pero siempre manteniendo sólo aquéllos que sean indispensables para la salud de la madre”.
Entre el 70% y el 80% de las gestantes, añadió Calleja, “toma algún tipo de medicamento. Según un informe publicado en la revista FAP (Farmacéuticos de Atención Primaria), entre los fármacos más frecuentes en esta etapa se encuentran los antimicrobianos, tranquilizantes, diuréticos, analgésicos y corticoides, además de suplementos vitamínicos y minerales”.
“La mayoría son relativamente seguros y de uso frecuente. Otros, como los quimioterápicos, la talidomida, algunos hormonales, antirretrovirales, quinolonas y ciertos antibióticos se desaconsejan por su alto riesgo de producir malformaciones en el feto; incluso la muerte”. Pero, en muchos casos, dice Calleja, “existe una alternativa segura”.
Los fármacos sólo pasan a la leche dependiendo de la absorción y la dosis administrada y si llegan al intestino del bebé, los elimina directamente, por lo que no tienen efecto sobre él, expresan los expertos. Sin embargo, aconsejan acudir al médico para que prescriba el medicamento a ingerir.