Luces, textos, tablas, confrontación con el público, ensayos, rigor, reflexión, así es el teatro. Ante el telón de los escenarios, y la mirada expectante del público, los artistas dan vida a personajes que nos sacan sonrisas, lágrimas, e in
Esto fue lo que respondieron:
Javier Rondón.
Tiene 35 años en el mundo artístico. Dramaturgo, actor, director teatral, titiritero. Ceramista, artista plástico.
Co- autor del Himno de la Ciudad de Maracaibo.
A propósito de celebrarse este 28 de junio el Día nacional del teatro ¿Por qué sigue siendo importante ir a los teatros?
Ir al teatro es construir ciudadanía. Cuando vamos allí nos encontramos con otros, con nuestros semejantes, para ver un precioso trabajo que con sumo cuidado han preparado otros paisanos. Allí nos van a echar un cuento que habla de nosotros. No importa cuándo ni dónde se escribió esa obra que vemos: siempre hablará de nosotros y de nuestra circunstancia.
¿Hacia dónde debe ir la revisión del sector teatro?
Los creadores del teatro de la ciudad, del país, siempre estamos revisando y revisándonos: es parte de nuestro oficio. En eso debemos persistir. Yo propongo que revisemos una vez más aspectos fundamentales tales como la responsabilidad que tenemos de promover y democratizar el pensamiento crítico, defendiendo la libertad del espíritu a través del arte.
¿Como creador teatral, cómo lo ha afectado la actual crisis?
La actual situación del país ha destruido un sistema de valores éticos fundamentales para la coexistencia ciudadana. El arte debe resarcir esos daños al espíritu. Desde los escenarios podemos hacer contribuciones fundamentales, pero antes de ello, los teatristas debemos autoevaluarnos para recuperar nuestra vapuleada ética profesional.
En una frase, ¿qué es para usted el teatro?
El teatro es VIDA. (Detesto esa costumbre local de pasear por los teatros a nuestros muertos del gremio. Sobre los escenarios la muerte debe ser mentira: una mentira bella, terrible y digna).
Arnaldo Pirela.
Tiene 38 años de carrera. Inició en 1979 con el Club Dramático de los liceos Felipe Larrazábal y Udón Pérez. Director, actor, docente, especialista en educación de la voz. Fundador y director de la cuarta etapa del Teatro Universitario (LUZ) durante 25 años. Ex Director del Teatro Baralt. Director de Teorema Producciones.
A propósito de celebrarse este 28 de junio el Día nacional del teatro ¿Por qué sigue siendo importante ir a los teatros?
La importancia del teatro es su vigencia en el tiempo. Es un arte milenario en que nosotros creemos. Detrás hay todo un trabajo, lo que implica montar una obra, es un gran esfuerzo el que se hace y creemos que la única recompensa que existe a todo ese trabajo es la presencia del público, además no hay teatro si no hay público, porque el teatro se hace para ser mostrado. Creo que esa importancia tiene que ver con esa relación del compromiso con el público para hacer un trabajo, desde el punto de vista artístico.
¿Hacia dónde debe ir la revisión del sector teatro?
Primero creo que es importantísimo que se revise ¿Qué se está haciendo desde el punto de vista de la producción? los temas, la estética. El teatro lleva consigo el aspecto lúdico, pero de cara a ese público no puede tomarse como un juego, meramente para eso no se hace teatro, hacer teatro implica mantener una disciplina, implica un oficio, un compromiso por parte de quien lo hace, entonces creo que la estética tiene que ver con el trabajo que tu muestras, tu sentido estético y el compromiso es ¿Qué tipo de espectáculo estás brindando al público? ¿Desde dónde estás? ¿Desde qué perspectiva estás haciendo o eligiendo un texto desde su pertinencia para que sea mostrado. El compromiso está brindar al público un trabajo bien hecho. Es una forma de respeto.
¿Como creador teatral, cómo lo ha afectado la actual crisis?
Toda crisis implica dificultades, implica confrontar nuevos momentos. El teatro creo que es una de las manifestaciones artísticas que ha prevalecido en el tiempo, el teatro viene desde Grecia, ha vivido guerras, hambres, y se levanta y sigue.
Creo que en una crisis el teatro también implica como toda manifestación artística reinventar, implica mantener siempre la llama viva de la creación, confrontar las dificultades, no desmayar en la idea de que puede ser y seguirá siendo un espacio para el entretenimiento, para la reflexión, un espacio donde la gente puede verse sintonizada, reflejada.
De pronto los fallos presupuestarios afecten, pero creo que allí es donde está el trabajo artístico, la capacidad de reinventarse, y el teatro tiene esa posibilidad desde su propia magia, porque el teatro es magia.
En una frase, ¿qué es para usted el teatro?
El teatro es vida, es relación de vida, es un espacio para la distracción, para el alimento del espíritu. Alimento para el espíritu y razón de vivir.
Richard Oliveros. Tiene 29 años haciendo teatro, comenzó como oyente de la escuela de teatro Inés Laredo, luego pasó a conformar una agrupación de teatro llamada Teatro Abierto, luego estuvo alrededor de 14 años como miembro fundador de la cuarta etapa del teatro estable de la Universidad del Zulia. Actualmente es el director general de la Fundación para el Desarrollo de la Dramaturgia regional (Fundrama). Es uno de los creadores de la obra “Señoras de Maracaibo”.
A propósito de celebrarse este 28 de junio el Día nacional del teatro ¿Por qué sigue siendo importante ir a los teatros?
El medio masivo de la televisión se ha robado lo que significa la importancia del hecho en vivo, el hecho en vivo se torna de manera distinta a la imagen grabada, son otras sucesiones, otras emociones,es un arte en vivo, se puede dar una interacción, es completamente distinto el hecho de que un público vaya a ver teatro, es una sensación que nadie debe perderse.
El teatro es un gran momento para tener ese tipo de sensaciones y ser espectadores de algo en vivo, es otro tipo de experiencia.
¿Hacia dónde debe ir la revisión del sector teatro?
El país en toda su complejidad de estructura de poderes debe atender un poco lo que significa el teatro para una nación, no hablo de controles ni de propuestas.
Primero a nivel financiero, que aporten el verdadero monto, y la verdadera disponibilidad financiera para que estas agrupaciones teatrales puedan asumir toda su producción como debe ser.
Lo otro es una revisión que tiene que ver con los procesos netamente identitarios, costumbristas, que tiene que ver con una dramaturgia local, existen efectivamente discursos universales que tienen que ver con estructura del teatro que los conoce medio mundo, y eso está muy bien, pero yo creo que es necesario que las agrupaciones teatrales, puedan hacer una revisión exhaustiva, importante, investigativa, de lo que se puede referir el mundo de crónica que puede existir en todas las ciudades del país, un teatro que se parezca más a nosotros, más histórico, yo creo que es una de las maneras más efectivas de ser un medio de información y de pedagogía increíble.
¿Como creador teatral, cómo lo ha afectado la actual crisis?
Para hacer teatro puedes solamente trabajar con dos actores desnudos y un bombillo, ya eso es una propuesta teatral (risas).Yo creo que el mundo de la creatividad en inagotable en momento de crisis, y fuera de ellos. Pero si efectivamente le da un coletazo, todo este desbarajuste económico a las agrupaciones teatrales, por supuesto que sí, porque la gente necesita comer y para eso necesita trabajar, creo que el teatro puede ser un sustento importantísimo que el Estado venezolano debe procurar solventar para mantenerlo vivo, para mantenerlo aliado.
En una frase, ¿qué es para usted el teatro?
El teatro es vivir, es la vida.
Hermmankis Parra. Tiene 36 años dedicados al trabajo teatral. Empezó en 1981 en la Escuela de teatro Inés Laredo. Perteneció durante 20 años a la Sociedad Dramática de Maracaibo. Es director del Departamento de Teatro y Títeres de la Dirección de Cultura (LUZ). Dicta clases en la Feda. Actualmente trabaja con el grupo “Acción creativa”. Productor.
A propósito de celebrarse este 28 de junio el Día nacional del teatro ¿Por qué sigue siendo importante ir a los teatros?
El teatro es un arte milenario, tiene muchísimos años de formado, cuando tú te expones ante alguna área de las artes escénicas, te expones frente a un proceso de reflexión, porque cada vez que vas a l teatro, o al cine, buscas tener primero un encuentro con el hecho social, que es el teatro, y segundo porque te permite reflexionar, entonces reflexionar en sociedad. El teatro también tiene una propiedad que él te invita a compartir un mensaje, siempre hay algo que compartir. Realmente en estos momentos tan difíciles yo creo que el teatro es una vía de escape, a todo lo que está ocurriendo en el país.
2. ¿Hacia dónde debe ir la revisión del sector teatro?
Yo creo que la revisión del sector teatro no tiene que ir solamente dentro de los actores, que también es importante, la revisión del teatro tiene que ir hacia unas líneas maestras que nos permitan a nosotros identificar dentro de un país ¿Cuáles son las políticas culturales que tiene el país? Para poder seguir girando nuestro rumbo, siento que hay un interés político que se está desviando, y que no tiene nada que ver con cultura, y eso es sumamente importante revisar hacia dónde vamos como país cultural, el interés político esta desviado hacia otras cosas y no justamente hacia el hacer teatral.
Estamos perdiendo al público ¿Cuántos festivales tenemos en el país? ¿Cuántas posibilidades tenemos de hacer teatro? ¿Cuánto apoyo tenemos como grupo y como plataforma escénica? Tenemos pocos… Existen dos o tres, eso no permite la confrontación, no permite que yo pueda saber por dónde va el teatro del mundo, eso es importante, es importante que podamos no solamente hacer teatro para ver en Venezuela, es importante que el producto o la identidad teatral, musical, o de artes plásticas e audiovisuales, lo podamos confrontar en otros países eso no existe, la posibilidad que tú puedas tener de que el país, el gobierno, en este caso te pueda dar un boleto para ir a presentarte fuera, como nos ha pasado a nosotros como acción creativa nos han invitado, y no hemos podido ir porque no tenemos un gobierno, o un país que nos ampare.
¿Como creador teatral, cómo lo ha afectado la actual crisis?
Me afecta en varias direcciones, la primera es que ya no estoy yendo a ver los grupos de teatro por tres razones importantes: la falta de transporte urbano, la delincuencia y las pocas posibilidades de poder pagar un taxi al salir de los teatros.
Me afecta en los pocos eventos que tenemos, afecta en la poca confrontación que existe, hay muy pocos grupos de teatro que están haciendo espectáculos. Tenemos una deuda con el respetable público, hemos dejado al público atrás, porque no podemos hacer ya teatro, no existe un subsidio.
El teatro se ha venido desmejorando por falta de políticas culturales en el país. En este 2017 el reclamo es devolverle al público el espacio teatral que por falta de interés político le hemos robado.
En una frase, ¿qué es para usted el teatro?
Es un proyecto de vida.
Henry Semprún
Tiene 29 años en el oficio del teatro. Actor desde la pubertad. Dramaturgo, actor y director. Fundador del Teatro Universitario (LUZ) en su cuarta etapa. Es uno de los autores de la obra teatral “Señoras de Maracaibo”. Director fundador de la Fundación para el desarrollo de la Dramaturgia Regional (Fundrama).
A propósito de celebrarse este 28 de junio el Día nacional del teatro ¿Por qué sigue siendo importante ir a los teatros?
Es vital, es una celebración, es uno de los días máximos del teatro, el teatro tiene tres fechas, el 28 de marzo (Día del Patrimonio Cultural en Venezuela), el 28 de junio (Día Nacional del teatro), y el 12 de diciembre (Día regional del teatro). Creo que no solamente es necesario ir los días festivos al teatro, sino que sea permanente, ojalá y esa convocatoria que se hace los 28 llegue más allá y sea permanentemente que nos acerquemos al teatro.
Yo creo que el día de nosotros deberían festejarlos un poco más, porque es necesario para podernos entender y guiarnos. Cada vez que se hace una convocatoria el 28 nos guiamos, y nos reencontramos, pero creo que debe ser permanente.
¿Hacia dónde debe ir la revisión del sector teatro?
Yo creo que a veces las poses, el egocentrismo, y el sentirnos superiores a veces no nos permite clarificarnos como oficiantes del teatro. Creo que debemos dejar la pose, y creo que debe haber unas políticas de los teatros muchas más cercanas a nosotros, porque no cuesta muchísimo presentarnos en temporada en los teatros de Maracaibo, no hay una política verdadera, ensayamos mucho y presentamos muy poco la obra. Creo que así ahí debe guiarse la política.
Yo creo que los teatros de la ciudad deben sensibilizarse hacia esto. Nos morimos ensayando mucho una obra y presentándola muy poco, porque no tenemos espacio, si hacemos una reflexión pareciera que estuviésemos arando en el mar, como decía Bolívar.
¿Como creador teatral, cómo lo ha afectado la actual crisis?
Yo creo que el teatro siempre ha estado en crisis, (risas) no es la actualidad de la crisis lo que nos afecta a nosotros, porque nunca hemos tenido oportunidad para ingresar a los teatros formales de la ciudad, para ser temporadas teatrales, siempre el teatro ha estado en crisis.
Nosotros siempre estábamos en post del teatro, el teatro en Venezuela, en Maracaibo específicamente siempre ha estado en crisis, porque no hay una política verdadera, no solamente del Estado, sino de los teatros de la ciudad para con los grupos, no existe, entonces siempre el teatro está en crisis, imposible que no esté en crisis porque nos cuesta muchísimo acceder a los espacios, y en la crisis que es peor porque los teatros cuestan muy caros ahora alquilarlos, entonces tenemos que estar siempre pendiente de si hay una oportunidad en una sala para que nos presentemos en una fecha.
Hemos perdido audiencia teatral, porque no hay espacio ganado para nosotros, perdemos público, nos agotamos, es cuesta arriba, pero como la poesía es la que gana, y las ganas de hacer praxis de este oficio es más importante que cualquier otra cosa, allí estamos, allí estamos siempre en la búsqueda de poder lograr un objetivo.
En una frase, ¿qué es para usted el teatro?
Alma, el teatro es una palabra desde el alma. Si volviese a nacer tendría que ser actor otra vez, no podría ser otra cosa.