La tradición católica se prepara para el Domingo de Resurrección con la bendición del agua y el fuego, que es el preludio en el que Jesús trascendió a la vida eterna.
La iglesia la conmemora este día, durante la madrugada del domingo, con la Vigilia Pascal.
El sacerdote Reinaldo Trejo precisó: “Celebramos el Sábado Santo, que en realidad es la madrugada del domingo, la pascua que es cuando el señor pasa a la vida eterna. Con una oración especial bendecimos el agua y el fuego”.
“El fuego significa el mundo, representa al hombre, los pecados. Mientras que el agua es vida, con el agua hacemos nuevos creyentes a través del bautismo, es la vida y la muerte”, dijo.

