Hay películas que cumplen con todos los parámetros, buen guión, buenas actuaciones, decente fotografía, una dirección digamos que regular y una historia atrayente para las masas, ‘Talentos Ocultos’ pertenece a ese grupo, lo que se puede llamar una película redonda. Tiene tres nominaciones al Oscar: Mejor película, Mejor actriz de reparto para Octavia Spencer y Mejor guión adaptado.
Cuenta la historia de tres mujeres negras, la matemática Katherine Johnson y sus dos colegas Dorothy Vaughan y Mary Jackson, que trabajaban para la Nasa en los años 60, una época en Estados Unidos donde aún imperaba el racismo y la segregación, especialmente en el sur del país. Utilizando los cálculos de Katherine, la ayuda de Dorothy en la computadora y Mary en ingeniería, se logró dar la primera orbita a la tierra por el astronauta John Glenn. Poco o nada se conocía sobre estas mujeres que, con su contribución en la aeronáutica, ayudaron en la pelea por los derechos civiles de la raza negra.
Dirigida por Theodore Melfi, la película brilla gracias a su maravilloso trío de protagonistas: Taraji P. Henson, la oscarizada Octavia Spencer y la cantante Janelle Monae (mención aparte a Monae por ser la gran ausente en esta temporada de premios, mereció más por este papel). De forma individual, Spencer y Monae sobresaltan, comandan la pantalla con su histrionismo, mientras que Henson apenas logra verse creíble como una matemática.
Un reparto con actores de lujo se desperdicia, un Kevin Costner promedio, hace lo necesario, cumple con su pago. La que una vez fue una promesa del cine, la ex ‘it-girl’ de Hollywood, Kirsten Dunst, es la villana del filme, por llamarlo de alguna manera, consiguiendo un personaje relevante en la gran pantalla, cosa que no hacía desde el 2011 en la vilipendiada Melancolía de Gus Van Sant.
