Seis decenas de artistas neoespartanos asistieron entusiastas a la convocatoria. Se confrontaron y de ellos solo nueve ganaron la oportunidad de llevar estética e identidad de la vida costera, a los espacios del hotel Wyndham Concorde Resort, de Porlamar, lugar que atesora sus piezas como parte de su primera colecciónde arte.
La convocatoria marcó un renacer del hacer artístico para la confrontación y la exhibición. Así lo estableció Bélgica Rodríguez, crítica e investigadora de arte, doctora en Historia del Arte de la Universidad La Sorbona, París, y actual presidenta de la Asociación Internacional de Críticos de Arte, Venezuela, quien en el acto de presentación de las obras, rememoró importantes hitos del hacer cultural de la isla, que en su historia tiene 15 salones de arte y dos bienales, además de tener el primer Museo Vial de Escultura del país, en la avenida Luisa Cáceres de Arismendi.
Bélgica Rodríguez, investigadora y curadora de arte con 50 años de trayectoria.
Por la disertación de la maestra Rodríguez desfilaron nombres de decenas de artistas del hacer cultural de Nueva Esparta, estado que vio nacer a creadores como Francisco Narváez, Ramón Vásquez Brito, Omar Carreñ. Por tanto, la investigadora consideró esa noche del del 11 de noviembre, como un renacer de esa vocación cultural de la isla. En esta oportunidad fue Humberto Cazorla, Carlos Calderón, Frank Mata, Carlos Susana, Jenny Al Nadaff, Maribel Briceño, José Voglar, Mercedes Ramírez y Elena Gil, quienes protagonizan la iniciativa de incentivo al arte.
Carlos Pérez Schael, director del Hotel Wyndham Concorde Resort Margarita se expresó emocionado: “Dentro de nuestra filosofía de valor compartido, sumamos nuestra contribución como desarrollo turístico a lo que la sociedad aporta, en este caso su parte más sublime, que es el arte. Cuando la sociedad produce arte es porque ha avanzado en muchos estadios significativos de su evolución. Para nosotros, tener arte local es una unión valiosa que sirve a la proyección de la neoespartanidad”.
Los artistas seleccionados
“Dulce emanación de la vida” de Humberto Cazorla.
Es una escultura de gran formato hecha en hierro y es una pieza de la serie Los Apiarios con elementos que aluden a abejas subiendo por ellos. El corpóreo exterior representa los panales donde se aloja la miel. La obra está en el espejo de del lobby del hotel.
“Festín en el morro” de Carlos Calderón (primera foto)
Es una pintura a escala mural en óleo sobre tela, que se inspira en el mundo marino de los pelícanos que para él son como mascotas de los pescadores que hacen vida con ellos. Se pueden encontrar en los muelles y hasta dentro de una pescadería; pero sobre todo, forman parte de los recuerdos de la infancia del artista.
“Manglares” de Frank Mata.
Es una pintura sobre tela, que da una mirada conceptual a las raíces del manglar, donde cada rama, cada hoja, cada raíz se transforma en un macro mundo, con su diversidad de texturas y tonalidades que es plasmado con acrílicos, pigmentos y materias extraídos de la misma costa marina.
“Cardumen” de Carlos Susana
Es un mural de 24 metros de largo, en un soporte de madera y bordes de tablones de botes, pintado con muchas capas de pintura azul, que aún fresca son rasgadas para sugerir las formas repetidas de los peces.
“Migración” de Jenny Al Nadaff
Es una instalación de tres metros de alto, tipo móvil, y cada pieza es de material reciclado como trozos de madera, textil e hierropintado. “Todos migramos como los peces que buscan mejores aguas”, explicó la artista.
“Serie: Botes Varados” de Elena Gil
La artista quería que su pintura reflejara el espíritu de la isla. “Con ese concepto en mente, decidí hacer na propuesta con el mar y los botes, un binomio inseparable. Cuando están flotando en el mar sólo puedes apreciar una parte de ellos; en cambio, los botes varados son imponentes. Es allí, sobre la arena, donde puedes ver su magnitud real, su verdadero volumen, donde puedes realmente apreciar su hechura y su escala en relación con el hombre que lo construyó”, dijo Gil.
“El Tirano” de José Voglar
Es una panorámica de pequeñas embarcaciones margariteñas que se encuentran fuera el agua, posadas sobre la orilla, que hoy sirve de horizonte a los comensales del restaurante Marea. “Esa es la isla vista desde el mar, donde todo ya está preparado para la faena del día”, dijo el artista.
“Cacao” de Maribel Briceño
Es un grupo de imágenes fotográficas en mediano formato primer plano de la flor del cacao y el fruto mismo, realizada sobre las plantaciones de Chuao, estado Miranda.
“La Virgen de la Abundancia” de Mercedes Ramírez
Representa a la Virgen del Valle. El traje está sugerido en un material que semeja la red del pescador. Para la artista, lo más hermoso de su virgen es su transparencia de agua, que deja imaginar el mar con sus algas, sus conchas y sus riquezas. La corona es de latón dorado bordada de perlas; el medallón, donde está ella representada en miniatura, está elaborado de fino alambre dorado; y su rosario de perlas, está terminado en un pez en vez de una cruz. La pieza tiene como soporte la madera azul que evoca el fondo de mar.