Desde hacer una reverencia a la reina Isabel a llamarla “Su Majestad”, la actriz estadounidense Meghan Markle tendrá que aprender sus líneas reales cuando se case con el príncipe Enrique y se una a la monarquía británica.
Reglas no escritas gobiernan cómo deben comportarse los miembros de la realeza. Aunque muchos protocolos anticuados han dejado de observarse, aún hay cierta etiqueta que se esperará que siga Markle tras su matrimonio el 19 mayo con el nieto de la reina.
“El problema es que tiene que recordar que, como miembro de la familia real, ella representa a la familia, o como ha sido llamada, a ‘la marca’”, comentó Grant Harrold, que sirvió como mayordomo de Enrique cuando trabajaba para su padre, el príncipe Carlos, y que ahora provee de orientación experta sobre el tema.
“De modo que creo que hay bastante presión para asegurar que lo haga bien porque lo último que quiere es hacer algo mal o cometer un error que se convierta en noticia de portadas, y entonces sería vergonzoso para ella y para la familia real”, dijo Harrold a Reuters.