El rey de las baladas estadounidenses, símbolo de la música pop de los setenta y ochenta, Lionel Richie, se ha reencontrado en su regreso a Sudamérica con miles de fanáticos que esperan un cierre con broche de oro este fin de semana en Brasil.
El artista de 66 años, que ha sido elogiado por mantener el mismo carisma y cualidades que lo hicieron brillar hace tres décadas, viajó por Chile, Argentina y Paraguay acompañado de cinco músicos de primer nivel en su gira «All The Hits, All The Night» (Todos los éxitos en una noche), que lo trajo por primera vez a América Latina.
Hace ocho días conquistó al público chileno en la Quinta Vergara, en el tradicional Festival de la Canción de Viña del Mar, donde lo premiaron con «Gaviotas» de oro y plata, en tanto que en Buenos Aires deleitó a sus fieles en el estadio Geba.
Eternamente vigente, a diferencia de otros artistas «renacidos» Lionel Richie ha sabido acaparar la atención de los espectadores desde el comienzo hasta el fin de sus shows plenos de nostalgias y emociones, como se vivió el jueves en la noche en el Yacht y Golf Club de Asunción.
