Alberto Gómez terminaba de teclear los últimos capítulos de “Secreto de amor” cuando Arquímedes Rivero le pidió con urgencia otra telenovela de ese estilo. Inmediatamente, el escritor venezolano tomó órdenes y empezó a crear una de sus obras maestras. Los ingredientes: una muchacha huérfana, pobre, enamorada de un millonario de quien tiene una hija que pierde para después convertirse en heredera de una inmensa fortuna y pelear con cinco villanas hasta conseguir el amor del galán.Parecía una simple Cenicienta más del montón, ¡pero no! Gómez rompió los moldes con “Gata salvaje”, el dramático más vendido por Venevisión y que hace 15 años paralizó nuestro país. Era mayo de 2002 cuando Rosaura Ríos entró a todos los hogares para quedarse. Y hoy, el autor de esta obra, habla con PANORAMA desde Miami sobre el éxito de este proyecto que , desde entonces, no lo desampara. “No puedo creer que hayan pasado ya 15 años. Es demasiado tiempo. Recuerdo que el nombre de esa novela surgió de un demo que hicieron Rosalinda Serfaty y Eduardo Luna en 1998, pero la producción nunca se llevó a cabo; hasta que Arquímedes Rivero desempolva el título y me pide que escriba la trama. Al principio, los protagonistas eran Alicia Machado y Osvaldo Ríos, pero ella no pudo porque estaba en pantalla con una serie de Univisión y el canal no quería repetirla. Él caso de Osvaldo es que enfrentaba problemas legales por violencia doméstica y Venevisión no quería que al final terminara dejando botada la novela.
Gómez asegura que fue él mismo quien sugirió a Marlene Favela, a quien había conocido en México. Ella era una actriz de papeles pequeños; la sirvienta de los protagonistas. Apenas daba sus primeros pasos en las novelas, hasta que salió del anonimato para convertirse en una bomba sexy con voz de doncella: “Nosotros le pedimos permiso a Televisa porque ella estaba haciendo ‘Entre el amor y el odio’. Tuvieron que matarla ahí para que viajara a Miami, donde se grabaría toda la telenovela. Arquímedes propuso a Mario porque le gustó mucho su trabajo en ‘La mujer de mi vida’. Ahora bien, decidimos que fuera un elenco de muchas naciones para que todos tuvieran oportunidad”. Pero el “boom” de la “Gata” quizás no se lo esperaban, aunque sí estaban preparados. Así lo cuenta quien también es es el escritor de Abigaíl y Cómo tú ninguna: “Fue una completa sorpresa. Yo casi lloro cuando me informaron que en Estados Unidos pasaba de las 3:00 de la tarde, al horario estelar de las 7:00 de la noche. Sin duda un gran logro para una telenovela de Venevisión. En Venezuela la transmitían a la 1:00 pm, pero luego tuvieron que ponerla a las 9:00 porque en el público despertó un verdadero furor”.
“Gata salvaje” fue el trampolín internacional de muchas estrellas. Un caso particular es el de Marjorie de Sousa, quien dio vida a Camelia. “Acababa de terminar ‘Guerra de mujeres’ cuando le hicieron la propuesta. Yo no la conocía; tampoco a Carolina Tejera, la malvada Eva Granados, pero ambas sacaron las garras con tremendos personajes”, cuenta Alberto. Para él, la que se robó el show fue Liliana Rodríguez, la popular “Panchita”: “Te cuento que ese rol no era de ella. Lo iba a hacer una actriz de ‘Cheverísimo’, pero caía demasiado en la comedia. No era natural como Liliana, quien adaptó el personaje a su estilo. Todas esas cosas y flores que se ponía en la cabeza eran ideas de ella”. El escritor admite que adora a las villanas, pues son las que aderezan una telenovela: “Imagínate que había siete: Eduarda (Mara Croatto), Eva (Carolina Tejera), Camelia (Marjorie de Sousa), Minerva (Virna Flores), Maribella (Aura Cristina Geithner), Karina (Adamari López) y María Julia (Frances Ondiviela). Tantas mujeres haciéndole la vida imposible le encantó a la audiencia, sobre todo las peleas, los aruños, las cachetadas y las jaladas de pelo”. Y entre tantas mujeres no podían faltar los roces. Alberto revela que sí hubo ciertas diferencias, rivalidades y celos por destacar en la historia. “La novela la fueron alargando, me pedían más capítulos y yo escribía las escenas un día antes. Metían personajes, sacaban gente. Era muy divertido. A Pablo Montero le pedían a gritos el tema musical en todos sus conciertos, era la locura. Casi al final entró Osvaldo Ríos, complaciendo a los productores. Y en pleno paro cívico nacional en Venezuela llegó Viviana Gibelli. En diciembre de 2002 ella se tomó las vacaciones y grabó hasta finales de enero una participación especial que gustó mucho”, recalca.
“Esa novela es mi hija adorada. Yo soy su padre, su madre, su tío, su abuelo y su primo. Es una obra completamente mía. Nunca esperé un éxito tan fuerte. Que la hayan pasado 16 veces en España (por los distintos canales del país europeo) es algo que no asimilas. Aún no sé cuál fue la clave de ese éxito. Son muchas cosas las que se conjugan. Obviamente un buen elenco, una excelente pareja protagónica, un buen libreto, tantas villanas”, dice el responsable de las lágrimas de la inolvidable Gilda Barreto. “Gata salvaje” llegó a mayo de 2003 con 252 capítulos. Pasó el año de transmisiones en el primer lugar de sintonía. Muchas escenas de traje de baño, asesinas, galanes sin camisa, playa y una Cenicienta mexicana que se sale con las suyas. Alberto Gómez celebra estos quince años con la satisfacción de haber hecho el mejor trabajo, con el mejor equipo. “Hicimos historia en Estados Unidos, todavía me escriben y me buscan por esa novela. Solo pido que en esta onda de las segundas temporadas nos tomen en cuenta. ¡Yo ya estoy listo! (risas)”.
