Los acontecimientos sobre los abusos sexuales y las agresiones en el mundo del espectáculo están creando un registro cultural que probablemente perdurará mucho después de que el caso de Weinstein se desvanezca.
En “The Assistant”, las inquietudes de una joven sobre su jefe, magnate del cine, son ignoradas; “The Morning Show” explora qué pasa cuando se acusa a un presentador popular de acoso sexual, y en “Curb Your Enthusiasm”, Larry David se mete en aprietos con la política de la oficina y las citas en la era del #MeToo.
Un día después de que el exproductor de cine, Harvey Weinstein, fue sentenciado a 23 años de cárcel por violación y agresión sexual, la revolución cultural que impulsó su caída en Hollywood, en la ética en los lugares de trabajo y en las citas se explora en la televisión y el cine.
“Ahora Hollywood se está convirtiendo la voz que habla con más fuerza sobre lo malo que es (el acoso sexual) en la industria”, comentó Robert Thompson, profesor de cultura popular en la Universidad de Syracuse.
Más de dos años después del #MeToo, los programas están explorando las connotaciones de la mala conducta sexual, donde los hombres no siempre son retratados como monstruos y las mujeres son más que víctimas traumatizadas.