Summer H. Howell interpreta a Carrie en la nueva miniserie de Mike Flanagan, una revisión de uno de los personajes más reconocibles del terror moderno. La historia retoma la figura nacida en la literatura de Stephen King y popularizada en el cine por la película de 1976 dirigida por Brian de Palma.
La producción llega con el sello de un realizador que ha trabajado en Doctor Sueño, La vida de Chuck, La caída de la casa Usher y Misa de medianoche. En esta versión, la actriz canadiense vuelve al género que ya conocía desde niña, cuando participó en La maldición de Chucky en 2013.
La miniserie también obliga a llevar el horror a lo físico: la expresión de las habilidades telequinéticas de Carrie y su escalada emocional son parte central del trabajo de la protagonista.
Una Carrie hecha para usar las manos

En una conversación con varios medios, Summer H. Howell contó que durante el rodaje se decidió que Carrie tendría “más gracia si llegaba a usar las manos”. Según explicó, la etapa de entrenamiento tenía un tono más exploratorio, pero el baile de graduación exigía una versión más preparada y precisa del personaje.
La actriz también dijo que disfrutó jugar con esas escenas y apoyarse en su propia sensibilidad y emociones para construir a Carrie. Samantha Sloyan, quien interpreta a Margaret White, la madre del personaje, la acompañó en ese encuentro.
Howell relató que antes de filmar solo había visto una imagen de Sissy Spacek como Carrie cubierta de sangre en la película de los años setenta. También contó que, al momento de la audición, se preguntó por qué había una nueva adaptación, pero cambió de opinión al ver lo que estaba haciendo Flanagan.
Luego de terminar el rodaje, vio la película de 1976 y leyó el libro. “Eso fue bizarro”, comentó sobre haber filmado primero y descubrir después las raíces del personaje.

El visto bueno de Stephen King y el peso del acoso
Antes de su estreno, Carrie recibió la aprobación de Stephen King, quien escribió en Threads: “La versión de Carrie de Mike Flanagan es brillante. Lo que dice sobre las redes sociales es impactante y real”.
Howell dijo que ese respaldo fue un honor y una sorpresa. También señaló que Flanagan no habría hecho la serie sin el permiso del autor.
Sloyan, por su parte, explicó que su aproximación a Margaret White partió de una idea planteada por Flanagan: pensar qué pasaría si Margaret y Carrie se amaran. Esa lectura, dijo, cambió de manera fundamental a los personajes y abrió nuevas posibilidades para la historia.

La actriz agregó que se enfocó en la dificultad de una madre para dejar crecer a su hija y en la relación de dos personas unidas por un amor profundo, pero distintas en su manera de ver el mundo.
Summer H. Howell también subrayó que el acoso escolar no ha desaparecido. A su juicio, con las redes sociales el problema se ha agravado, porque cualquiera puede contactar a otro en cualquier momento y los agresores pueden seguir a sus víctimas hasta casa.
La intérprete advirtió además sobre la presión de construir una identidad en internet cuando aún no se sabe quién se quiere ser. Para ella, los jóvenes necesitan poder equivocarse sin que todo quede registrado y difundido para siempre.
Consultada sobre si Carrie es una heroína o una villana, Howell respondió con cautela que no la ve como una villana, aunque sí como alguien que comete errores como todos los demás. La actriz añadió que el personaje cede ante la crueldad, pese a que al comienzo es amable y quiere transmitir esa amabilidad. La miniserie consta de ocho episodios.



