Habla y se ríe. Hace muecas, batuquea el pelo y de pronto se mete en personaje.
Definitivamente, “La Beba” Rojas es un show ambulante que desborda simpatía. A ella no le afecta el calor marabino, ni la presión del tiempo por los otros compromisos que ocupan su tarde.
Ayer llegó a PANORAMA para promocionar la obra Venezolanos desesperados, en la que interpreta a una divertida “bachaquera” que hará llorar de la risa al público que asista, hoy, a las 6:00 pm, al Aula Magna de la URU.
“La Beba” bien pudiera ser la Paty Navidad de la televisión criolla. Puede pasar del drama a la comedia en un cerrar de ojos. Ha sido la asesina, la prostituta, la amante y la loca. Ahora es la comerciante informal que trafica alimentos y productos, convirtiéndose en la reina del “mercado negro”.
“El productor de la obra, Daniel Ferrer, tenía mucho tiempo insistiéndome para trabajar juntos; de hecho, el año pasado yo estaba fichada para Venezolanos desesperados, pero mi contrato con la telenovela Piel salvaje me impidió confirmar mi participación en la pieza”, relata la exbomba sexy del programa Bienvenidos.
Rojas asegura que hacía falta un rol popular, ya que ese sector de la sociedad no estaba representado en el montaje: “es una historia muy común que vemos en cada esquina. Soy la mujer que trabaja limpiando casas, que vive en un barrio y que tiene que aportar a la casa”.
Ella prefiere no lamentarse de la crisis, sino verle el lado positivo. “No podemos deprimirnos, siempre habrá algo que nos motive a seguir, a luchar y a tratar de ser mejor personas. Los cambios que vivimos son pruebas para demostrarnos a nosotros mismos que somos más fuertes de lo que pensábamos”.
“Creo que el 85 % de los venezolanos hemos adquirido un producto por un precio que mucho más elevado que el legal. Sufrimos las madres que necesitamos leche para nuestros hijos, los abuelitos con las medicinas, en fin, todos estamos involucrados. Te confieso que nunca he hecho una cola porque gracias a Dios, por mi trabajo, tengo relación con personas que me pueden enviar alimentos y otros artículos, a cambio de publicidad por redes sociales. Es lo que llamamos intercambio”, recalca la recordada Vicenta de “La viuda joven”.
“La Beba” dice que trata de ayudar a su familia, en la medida de lo posible, pero a veces la situación escapa de sus manos. “Tengo una suegra que a diario está pendiente de lo que hay en los súper mercados. Pasa horas en una cola y eso me pone mal porque nadie merece eso”. Sobre el mensaje de “Venezolanos desesperados”, la caraqueña de 40 años manifiesta que lo más importante es rescatar el amor por Venezuela, y las ganas de quedarse.
“Es muy duro irse del país. Para una mamá es muy difícil que su hijo crezca en otra parte, que se aprenda un himno que no es el suyo, unos estados que no son los suyos. Es fuerte que un niño venezolano no se sepa un tema de Simón Díaz porque simplemente su vida transcurra en otra nación. Ser extranjero siempre será como una herida. Por eso sigo apostando. La fe no me abandona”, recalca.