Retroexcavadoras y camiones se instalaron la mañana de este viernes en el terreno del Palacete de Loyola, la vieja casa grande donde estaban las ruinas de unos “caballitos”, en la avenida 78 (Doctor Portillo) de Maracaibo. Los hierros oxidados del carrusel y la noria desaparecieron. El palacio quedó desnudo. Con la maquinara llegaron los empleados de Secretaría de Cultura de la Gobernación del Zulia, para anunciar y celebrar que para el 2016 el espacio comenzará a ser un museo de la historia de Maracaibo. Giovanni Villalobos, secretario de cultura explicó que se procedió a limpiar el terreno, luego de un proceso de expropiación por utilidad pública de dicho espacio, que abarca toda la esquina de 8.700 metros cuadrados. Por ello, en los próximos dos meses serán retirados los comercios de alrededor. La restauración del edificio demorará más tiempo, pues hay que reubicar a los ocupantes de la edificación.
“Hay que reconocer que lo poco que queda de este palacio es porque esas personas están aquí. A ellos vamos a reubicarlo en nuevas casas. Mientras estamos adelantando, y el terreno será un espacio cultural, bien sea como plaza o concha acústica, llena de áreas verdes. Eso es lo que yo sueño, pero estamos en un concurso de ideas para saber que es lo que podemos poner a funcionar aquí”, aseguró Villalobos, con visible alegría y añadió que el valor inicial de esos trabajos externos son de 30 millones de bolívares y estiman que la inversión total será de 100 millones. Al lugar se presentó un abuelo, vecino del sector Primero de mayo, llamado Ramón Enrique Isea, de 76 años, quien estudió en el Palacete cuando era el Instituto Maracaibo, y rememoró: “Este era un edificio muy hermoso. Me alegra mucho que lo recuperen, porque es quienes vivimos su historia y de los que verán su futuro”.
