El guionista Reed Van Dyk llevaba años buscando llevar a la gran pantalla un reportaje sobre el costo humano de la guerra que leyó en 2012. Tras el éxito de su cortometraje DeKalb Elementary, nominado al Óscar en 2018, finalmente materializó el proyecto titulado Atonement, inspirado en el artículo homónimo publicado en The New Yorker.

El cruce trágico en Bagdad

La trama se remonta a 2003, en una Bagdad bajo fuego, donde las vidas de una familia iraquí y un veterano de guerra estadounidense se entrelazan de forma trágica. Mariam Khachaturian (Hiam Abbass) y sus seres queridos intentan regresar a su hogar cuando los vehículos en los que viajan son atacados por una unidad de marines que creyó estar amenazada. En el tiroteo mueren tres pasajeros, incluido el esposo de Mariam.

Con el paso del tiempo, la viuda decide mudarse a Estados Unidos junto a su hija para dejar atrás el conflicto. Por su parte, el marine Lou D’Alessandro (Boyd Holbrook) intenta continuar con su vida, pero las secuelas psicológicas del hecho lo atormentan, lo que lo impulsa a buscar a Mariam una década después en California.

Un reencuentro marcado por el dolor

El reencuentro entre ambos es posible gracias a las gestiones de Michael Reid (Kenneth Branagh), un periodista que había entrevistado previamente a los dos protagonistas sobre sus vivencias en el conflicto armado. El personaje de Branagh rinde homenaje a Dexter Filkins, autor del texto original que dio origen a la historia.

Para los actores, dar vida a estos personajes supuso un desafío emocional profundo. Mientras Holbrook destacó la preparación y la búsqueda de empatía requeridas para encarnar a Lou, Abbass buscó reflejar el dolor y la rabia de Mariam, con el objetivo de hacer reflexionar al público sobre las secuelas persistentes de los conflictos bélicos en todo el mundo.