Varias figuras del cine y la música mexicana compartieron vivencias que describieron como encuentros con presencias, lamentos y señales de quienes ya murieron. Las historias surgieron entre recuerdos de infancia, casas viejas, noches de rodaje y escenarios.

Relatos en calles, casas y sueños

Benny Emmanuel contó que una madrugada, en Xochimilco y en un callejón, él y un amigo escucharon lamentos femeninos que se acercaban cada vez más, aunque no había nadie a la vista. Diego Luna recordó travesuras de niño en el callejón de Aguacate, en Coyoacán, y dijo que a veces despierta de sus sueños y siente que sigue ahí, con una impresión física además de emocional. Adriana Paz narró que, en la casa donde creció cerca del aeropuerto, vio a alguien recostarse en un barandal, reírse y meterse de nuevo, justo cuando bajaba corriendo tras irse la luz.

Muertos cercanos y apariciones en escena

Demian Bichir dijo que mantiene una conexión cercana con sus muertos y que, cuando sueña con ellos, siente que siguen presentes, aunque no se le ha aparecido ninguno. Eme MalaFe, por su parte, afirmó que en el escenario suele ver al lado derecho a su carnal asesinado hace años, presencia que primero le provocó llanto y luego alivio. En todos los casos, las historias mezclan duelo, memoria y la persistencia de quienes siguen apareciendo en la vida cotidiana de estos artistas.