Vanessa Senior presentó en Valencia Vanessadas al Desnudo, un unipersonal que ella misma escribió, produjo e interpreta y que gira alrededor de su vida pública, sus polémicas y sus vulnerabilidades.

La pieza se aleja del tono de confrontación que la ha acompañado en redes sociales y se apoya en un relato confesional, en el que la artista desmonta sus propios mitos y convierte sus tropiezos afectivos y mediáticos en material de comedia.

Vanessa Senior lleva a Valencia su catarsis escénica

Un show entre la burla y la confesión

En escena, Senior construye una especie de terapia teatral en la que se contradice, se corrige y se expone ante el público. El montaje también incluye audios e intervenciones pregrabadas de Andreina Álvarez, Flavia Gleske, Caterina Valentino, Catherine Fulop y Marko, que sirven para responder a algunos de los rumores y anécdotas que la comediante revive durante la función.

Entre esos pasajes, la artista ironiza sobre la supuesta relación sentimental con Caterina Valentino y luego da paso a la voz de Andreina Álvarez, que descarta cualquier vínculo amoroso y recuerda que su relación con Senior es de amistad. Más adelante, Flavia Gleske aclara que entre ambas hay 23 años de amistad y comadrazgo, y no un romance, como se ha especulado en redes.

Vanessa Senior lleva a Valencia su catarsis escénica

El espectáculo también aborda la iniciación afectiva de Senior a los 18 años, con una primera cita que terminó en un apartamento desamueblado y un encuentro que acabó en desmayo, según el relato escénico. La comediante además afirma que vivió cinco años en España antes de volver a Venezuela.

Uno de los momentos más comentados de la obra es la recreación del altercado que protagonizó en una cadena de farmacias por la negativa a venderle cuatro cremas dentales para su grupo. En esa escena, Senior vuelve sobre el episodio, parodia su reacción de entonces y luego pide perdón a Valencia, a Venezuela y a su público por los insultos y excesos de aquel momento.

La presentación en la capital carabobeña forma parte del recorrido del espectáculo por distintas ciudades del país, en una propuesta que busca convertir una figura asociada al escándalo digital en una comediante que expone sus fracturas en escena.