Podemos quitó su logo de la campaña para las elecciones generales del 29 de noviembre y concentró la comunicación en la imagen de Irene Montero, en una maniobra que busca poner a la candidata por delante de las siglas del partido.

Una imagen centrada en tres palabras

La formación difundió un comunicado en el que explicó que la nueva imagen “parte de una idea sencilla: volver a poner en el centro lo básico, las cosas que hacen posible una vida digna”. Según ese texto, la campaña gira sobre “paz, casa y trabajo”, con la promesa de hablar de vivienda, fin de mes, empleo y cuidados frente a la guerra y el rearme.

La pieza audiovisual difundida por el partido puede verse en la publicación en X de Podemos.

La apuesta por la marca personal

Guillermo Fernández Vázquez, doctor en Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid y autor de Podemos, una historia colectiva, sostuvo por teléfono que la estrategia busca enfatizar a la persona por encima del partido. “La marca Podemos está desgastada, no así la de Irene Montero”, afirmó.

El académico añadió que la campaña le parece “irenecéntrica” y que la dilución de la marca partidista deja a la candidata como el elemento principal. Podemos también lanzó una web de campaña en la que pide donaciones de 10, 25, 50 y 100 euros.

El texto recuerda que este tipo de comunicación ya se ha usado antes en política, con ejemplos como Alberto Núñez Feijóo en Galicia en 2018 o María Guardiola en Extremadura en 2025, cuando se priorizó el nombre propio sobre las siglas.