El Tribunal Supremo rechazó exigir con carácter urgente al Gobierno un plan de expulsiones, devoluciones y resolución de solicitudes de asilo por la crisis migratoria de Ceuta. La decisión responde a la petición del Ejecutivo ceutí, que había acusado a La Moncloa de “inacción” antes, durante y después de la entrada masiva de migrantes los días 30 y 31 de julio.
El tribunal no vio urgencia especial
La Sala de lo Contencioso-Administrativo descartó dictar la medida cautelarísima solicitada por Ceuta, que buscaba obligar al Gobierno a detallar cómo pensaba gestionar la situación sin escuchar primero a la otra parte. Los magistrados concluyeron que no concurrían circunstancias de “especial urgencia” para ordenar ese requerimiento inmediato.
El Ejecutivo deberá alegar en diez días
En lugar de imponer ese plan de forma urgente, el alto tribunal dio diez días al Ejecutivo para presentar alegaciones. La petición de Ceuta se centraba en que el tribunal reclamara un calendario detallado sobre expulsiones, devoluciones y resolución de asilos tras los hechos ocurridos a finales de julio.


