Toyota anunció el 5 de noviembre de 2026 la creación de Toyota Robotics, una nueva organización interna que empezará a operar el 1 de enero de 2027 bajo la supervisión directa de Toyota Motor Corporation. La unidad estará dirigida por Takefumi Shiga, responsable de producción de la compañía, y reunirá conocimientos, personal y recursos vinculados con la robótica que hoy están repartidos en distintos departamentos.

Una nueva unidad para convertir la robótica en negocio

La automotriz explicó en su anuncio corporativo del 5 de noviembre de 2026 que la misión de Toyota Robotics será acelerar la aplicación práctica, la comercialización y el despliegue de estas tecnologías. La reorganización también incluye un grupo de filosofía y formación dirigido por Akio Toyoda, enfocado en transmitir los conocimientos industriales de la empresa a nuevas generaciones.

El movimiento parte de una idea central: Toyota no quiere limitarse a usar robots en sus plantas, sino transformar esa experiencia en una línea de negocio propia. La compañía busca perfeccionar primero sus soluciones dentro de su actividad y luego ofrecerlas a otras manufactureras y sectores industriales, con la posibilidad de extenderlas más adelante a usos cotidianos. Su aspiración es que ese negocio crezca de forma sostenida desde 2030.

Las plantas de Toyota como laboratorio

En su presentación de resultados del 5 de noviembre, Toyota señaló que cuenta con 60 plantas y unos 18.000 trabajadores especializados cuyos conocimientos pueden servir para desarrollar nuevas soluciones robóticas. La empresa plantea aprovechar los datos y la experiencia acumulados en esos entornos para ajustar máquinas y enseñarles habilidades que hoy dependen de operarios humanos.

La compañía también quiere trasladar a la robótica tecnologías ya usadas en sus vehículos, como su plataforma de software Arene. Además, calcula que su ecosistema industrial podría necesitar unos 400.000 robots entre 2028 y 2040, de los cuales 150.000 corresponderían al fabricante y otras empresas del grupo, y 250.000 a sus proveedores. Esa estimación incluye fabricación propia y compras a terceros, por lo que no equivale a ventas previstas de Toyota Robotics.

La compañía añadió que la renovación de instalaciones y equipos envejecidos en su cadena industrial podría requerir alrededor de un billón de yenes anuales. Ese monto aparece como una necesidad estimada y no como una inversión ya comprometida específicamente para la nueva organización.

Antecedentes y alcance del proyecto

La apuesta se apoya en años de investigación. Toyota ha trabajado en robots de asistencia y desarrolló prototipos como ELEY, concebido para tareas de manipulación. También ha participado en proyectos de inteligencia artificial para robots humanoides, incluido su trabajo con Boston Dynamics en torno al humanoide Atlas.

Otro antecedente citado por la empresa es Walden Robotics, una firma independiente surgida del Toyota Research Institute y respaldada financieramente por Toyota, que asegura que sus máquinas ya realizan trabajos de producción en una planta del fabricante en Norteamérica desde febrero de 2026. Toyota no precisó qué iniciativas pasarán a depender de la nueva división.

La gran incógnita es si la compañía podrá trasladar su ventaja industrial a un mercado donde fabricar autos no garantiza el éxito comercial en robótica. Por ahora, Toyota Robotics representa un intento de convertir capacidades acumuladas en fábrica en un negocio con recorrido propio.