Lansing, Míchigan.— Abdul El-Sayed se ha convertido en una de las apuestas más arriesgadas de los demócratas en las elecciones de medio mandato en Estados Unidos. En un acto en Lansing, capital del estado de Míchigan, el médico de 41 años aseguró: “Mi nombre es Abdul El-Sayed y voy a ser vuestro próximo senador en Washington”.

Una campaña marcada por el choque interno demócrata

El-Sayed, musulmán e hijo de inmigrantes egipcios, derrotó por un margen ajustado a una rival de su propio partido y ahora compite con el republicano Mike Rogers, un excongresista cercano a Donald Trump. En la entrevista telefónica, sostuvo que su prioridad es abaratar la vida cotidiana en Míchigan, con menos coste de gasolina, alimentos y mejor acceso a la sanidad.

También dijo que, si los demócratas logran avanzar en el Congreso, habrá que “exigir responsabilidades a Trump y a su equipo por todo el mal que han hecho”. Sobre una eventual destitución del presidente, precisó que no le correspondería iniciarla como senador, sino a la Cámara de Representantes.

En el acto de Lansing, pidió investigar la gestión republicana de un brote de diarrea asociado a lechugas contaminadas con Cyclospora. “Miles de ciudadanos sufrieron las consecuencias de que la Administración dejara sin fondos al departamento responsable de estas crisis sanitarias”, afirmó, y añadió: “Quiero saber qué pasó”.

Su campaña ha ganado tracción con el lema “Dinero fuera de la política, dinero en tus bolsillos y sanidad para todos”, además de una presencia intensa en redes sociales. El-Sayed también se presenta como la figura que podría hacer historia si gana el 3 de noviembre: sería el primer senador musulmán de Estados Unidos.