Los auriculares con cable, relegados durante años por el auge del audio inalámbrico, están volviendo a escena como accesorio de moda y como opción más barata. El giro coincide con nuevas señales de venta y con apariciones de celebridades que los muestran como parte del estilo.

Del olvido al escaparate

El cambio no ocurrió de la nada. En 2016, Apple eliminó el minijack de 3,5 mm del iPhone 7 y defendió la apuesta por el audio inalámbrico en una entrevista con CNBC. Con el tiempo, la industria siguió ese camino, aunque la compañía nunca retiró por completo los cables y mantuvo opciones como los EarPods USB-C, que siguen conectándose a móviles, tabletas y portátiles.

Ahora, el péndulo parece moverse en sentido contrario. Según datos registrados por Circana, las ventas de auriculares con cable repuntaron un 3 % en 2025 y, en las seis primeras semanas de 2026, sus ingresos crecieron un 20 %.

Los auriculares con cable vuelven por la moda y las ventas

Las celebridades reactivan la demanda

La moda ha acelerado el fenómeno. En vídeos de la serie In the Bag del canal de Vogue, Ariana Grande dijo: “No soy una persona de AirPods inalámbricos. Me gusta mucho el cable”, en una declaración que ayudó a normalizar el regreso del accesorio entre sus seguidores.

Otras figuras públicas también han reforzado esa imagen. Emma Watson dijo en 2023 a Vogue que no podía con los AirPods y que prefería “los auriculares con cable de la vieja escuela”. Esa preferencia se ha leído como un gesto de practicidad, pero también como una señal de desapego frente al consumismo tecnológico.

Las marcas han tomado nota. Bose anunció el lanzamiento de unos audífonos in-ear con cable, su primer modelo de ese tipo en once años. En otro plano, la revista New York Magazine incluso dedicó varias portadas a artistas del deporte, el cine y el arte con auriculares con cable en el metro, una señal de hasta qué punto el objeto volvió a instalarse en la cultura visual.

Más allá de la estética, el factor económico también pesa. El texto citado sitúa el precio medio de unos auriculares con cable en 13 dólares en 2025, frente a 99 dólares para unos Bluetooth equivalentes. Esa diferencia ayuda a explicar por qué el cable, que parecía un resto del pasado, encontró una segunda vida.