La iniciativa BLOOM, impulsada por la Autoridad Monetaria de Singapur, sumó al Bank Negara Malaysia y al Banco de Tailandia como miembros con función de formulación de políticas, en un movimiento orientado a definir estándares para pagos transfronterizos con stablecoins reguladas y depósitos bancarios tokenizados.

Un proyecto para unificar reglas, no para abrir pagos ya activos

El anuncio, difundido el 23 de octubre de 2026, amplía la participación regional en una iniciativa que todavía trabaja en coordinación y criterios comunes. La adhesión de ambos bancos centrales les permite intervenir en la elaboración de enfoques compartidos, pero no significa que exista ya una red de pagos desplegada para empresas o usuarios.

BLOOM busca armonizar la liquidación mayorista con dos formas de dinero digital: los pasivos bancarios tokenizados y las stablecoins sujetas a regulación. En el primer caso, se trata de depósitos de bancos representados mediante registros en una cadena de bloques; en el segundo, de tokens vinculados al valor de una moneda fiduciaria y emitidos bajo supervisión oficial.

Qué intenta resolver la iniciativa de Singapur

Según la descripción citada, BLOOM pretende reducir los costos de coordinación que vuelven lentos y caros los pagos internacionales. En esos flujos intervienen sistemas, instituciones y reglas de más de un país, por lo que la falta de compatibilidad añade pasos de coordinación entre jurisdicciones.

La iniciativa se concentra en operaciones mayoristas, no en pagos cotidianos de consumidores. Entre los usos considerados aparecen el comercio y la tesorería corporativa, donde grandes empresas necesitan mover sumas entre países y administrar sus flujos de dinero.

Entre los participantes mencionados figuran el emisor de stablecoins Circle, el banco singapurense DBS, la compañía de pagos Stripe y el Grupo Banco Mundial. Esa composición muestra un esfuerzo de carácter público-privado, aunque no permite concluir que todos desempeñen las mismas tareas ni que ya ofrezcan servicios conjuntos.

Controles programables y antecedentes del proyecto

Una de las líneas de trabajo de BLOOM consiste en incorporar controles de cumplimiento programables a las transacciones, como verificaciones de sanciones o límites de operaciones ejecutadas de forma automática durante el pago. El material disponible lo presenta como un campo de exploración, no como una función ya desplegada.

El proyecto también aborda la distribución de los activos de liquidación entre los principales participantes, la operación con varias monedas, la gestión estandarizada de riesgos y la interoperabilidad entre sistemas de pago. La iniciativa aún debe definir y probar esos enfoques antes de que puedan traducirse en vías de pago reales.

La MAS lanzó BLOOM el 16 de octubre de 2025, y la incorporación de los bancos centrales de Malasia y Tailandia llegó aproximadamente un año después. La iniciativa se apoya además en el Proyecto Orchid, un esfuerzo anterior que realizó pruebas desde 2021 para explorar usos prácticos de un dólar digital de Singapur y del dinero programable.

Ese antecedente sitúa a BLOOM como una extensión de pruebas previas sobre dinero digital, pero no como el lanzamiento de una moneda digital para uso general. Por ahora, el paso verificable es la entrada de dos bancos centrales en un proyecto que sigue centrado en estándares y coordinación.