ETH cerró la jornada del 22 de octubre de 2026 con una caída de 1,61% y se negoció en USD $2.401,94, apenas por encima de su mínimo intradía de USD $2.397,29. La sesión dejó una señal de debilidad en el corto plazo, con el precio por debajo de las principales medias móviles recientes y sin un catalizador único que explique el movimiento.
El precio quedó bajo presión en el corto plazo
La criptomoneda abrió en USD $2.442,69, alcanzó un máximo de USD $2.445,49 y terminó cerca del extremo inferior de su rango del día. El cierre previo había sido de USD $2.442,94, por lo que la pérdida acumulada fue de USD $41,00 en la sesión.
Además, el precio se ubicó por debajo de las medias móviles simples de 5, 7, 15, 30 y 50 días, así como por debajo del VWAP intradía. Sin embargo, todavía se mantuvo por encima de las medias de 90 y 200 días, lo que deja una lectura mixta entre debilidad inmediata y referencias de mayor plazo aún por debajo de la cotización.
El volumen subió, pero no aclara la dirección
El volumen informado fue de USD $13.640 millones, un 12,44% por encima del promedio de 30 días, que se ubicó en USD $12.130 millones. También se reportó una tasa volumen/capitalización de 4,65%, frente a un promedio de 4,14%.
Esas cifras confirman una actividad elevada durante la caída, pero no permiten determinar si predominaron ventas, coberturas o compras. Tampoco se ofrecieron datos sobre flujos institucionales, liquidaciones, tasas de financiamiento o interés abierto que permitan atribuir la baja a una causa concreta.
Los indicadores técnicos siguen en terreno débil
El MACD se mantuvo bajista y el RSI de 39 reflejó impulso débil, aunque sin llegar a una condición extrema de sobreventa. El estocástico K de 30,9 y el %B de Bollinger de 23,9 ubicaron al activo en la parte baja de su rango reciente.
La capitalización de mercado informada fue de USD $293.400 millones, mientras que la caída desde el máximo histórico de USD $4.948,08, registrado el 24 de agosto de 2025, llegó a 51,46%. En el balance de la jornada, el dato más claro es la pérdida de precio; la causa inmediata, en cambio, no quedó establecida con la información disponible.





