La crisis operativa que atraviesa la estatal Carbonorca fue denunciada por el dirigente sindical Ramón Espino, quien señaló que la gestión actual ha profundizado la desinversión, la paralización de áreas clave y el deterioro de las condiciones de trabajo en el estado Bolívar.

Paralización técnica y falta de insumos

Según el testimonio del representante gremial, la falta prolongada de inversión provocó el colapso del área de molino, donde los blindajes y cuerpos demoledores están inactivos. Asimismo, equipos críticos carecen de los componentes necesarios para su puesta en marcha.

«Los hornos de cocción operan a menos del 30% de su capacidad, la empresa no cuenta con iluminación, no hay maquinaria: se está operando con un solo montacargas que no está en buenas condiciones», detalló Espino, al tiempo que indicó que los trabajadores realizan maniobras e ingenio para mantener la planta con vida ante la ausencia total de compras de repuestos, tornillos o electrodos.

Condiciones de riesgo y desprotección laboral

Las denuncias también apuntan hacia la vulneración de la seguridad industrial. Empleados confirmaron que quienes se niegan a laborar bajo esquemas de riesgo se enfrentan a la pérdida de sus puestos de trabajo, lo que mantiene a la plantilla bajo constantes amenazas.

Además, se reportó la carencia de equipos de protección personal adecuados, alimentación de baja calidad y la ausencia de insumos básicos estipulados en las contrataciones colectivas, una situación que los trabajadores aseguran compartir con las plantillas de otras filiales de la Corporación Venezolana de Guayana.