El Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat) implementó una nueva directriz orientada a la simplificación de los procedimientos aduaneros, prohibiendo de manera inmediata que los funcionarios exijan documentos personales básicos que ya constan en los registros estatales. La medida se fundamenta en la legislación vigente para optimizar trámites administrativos y estandarizar los procesos de importación y exportación.

Nuevas pautas para la consignación de recaudos

A partir de la entrada en vigencia de la circular SNAT/2026/5076, emitida el 14 de septiembre de 2026, los servidores públicos de la institución deben abstenerse de solicitar copias de declaraciones de Impuesto Sobre la Renta (ISLR), Registros Mercantiles vigentes, licencias de actividades económicas y documentos con código QR emitidos en el país. Las verificaciones correspondientes se realizarán de manera directa a través de las plataformas digitales internas.

Asimismo, Roman Maniglia destacó en su cuenta oficial que estas acciones buscan agilizar la gestión en el tránsito de mercancías para acortar los tiempos de respuesta y optimizar los recursos institucionales mediante la validación electrónica.

Modificaciones en el reconocimiento de cargamentos

El cuerpo normativo también reestructura los protocolos de inspección en las aduanas nacionales. Las Declaraciones Únicas de Aduanas (DUA) asignadas al canal verde quedan exentas de revisión documental y física, mientras que el canal amarillo se limita exclusivamente al reconocimiento documental. El canal rojo mantiene la obligatoriedad de la revisión física y documental.

En el caso de los circuitos de Inspección No Intrusiva (CINI), las cargas de los canales amarillo y verde se controlarán mediante pesaje y rayos X. De presentarse inconsistencias que el propio declarante detecte en la DUA antes del pago de tributos, las oficinas aduaneras procederán a la anulación del documento en un plazo máximo de un día hábil.