El inicio del período académico en el estado Mérida ha impulsado un cambio estructural en las dinámicas de consumo familiar, donde los representantes recurren masivamente al uso de aplicaciones móviles de pago en cuotas como la principal herramienta financiera para amortiguar el costo de los uniformes y útiles escolares.

Tendencias de consumo en la entidad andina

Con un presupuesto estimado que supera los 100 dólares por estudiante, las familias andinas combinan el financiamiento digital con compras fraccionadas para mitigar el impacto sobre los ingresos del hogar ante la persistente inflación y el deterioro del poder adquisitivo.

Estrategias y presión en los hogares

Testimonios de representantes locales, como Darlene Ramírez, confirman que el uso de estas plataformas digitales resulta indispensable para costear el equipamiento de varios hijos simultáneamente, distribuyendo el gasto entre pagos de contado y financiamiento a plazos.

Por su parte, el comercio regional ha respondido a esta exigencia con la activación de ferias escolares con precios ajustados —según reportó la comerciante Nazaret Sánchez—, mientras que instituciones gubernamentales han desplegado jornadas de venta de insumos básicos. No obstante, los padres advierten que los gastos operativos diarios, como la alimentación y las meriendas escolares, continúan representando una carga compleja para los salarios actuales.