El director ejecutivo de Ryanair, Michael O’Leary, ha lanzado un duro ataque contra la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificándola de «inútil» en relación con la falta de medidas para mejorar la competitividad y el control del tráfico aéreo en el continente.
El conflicto con la Comisión Europea
O’Leary ha manifestado su descontento ante la incapacidad de la Comisión Europea para abordar problemas estructurales. Según el directivo, las aerolíneas llevan años reclamando una reforma efectiva de los servicios de control del tráfico aéreo (ATC) en Europa, pero no han obtenido resultados concretos.
Entre las demandas de la compañía se encuentran la exigencia de que los proveedores de ATC cuenten con la plantilla completa durante las primeras franjas de vuelos matutinos, bajo amenaza de multas reales, y la protección de los sobrevuelos durante las huelgas de controladores. «Se le da muy bien dar discursos, pero es inútil a la hora de llevar a cabo reformas reales o de impulsar la competitividad en Europa», sentenció O’Leary.
Impacto en los retrasos y el sector
La problemática de la gestión aérea tiene un impacto directo en la operativa de la compañía. Ryanair señala a España como el segundo país que más retrasos acumula debido a la gestión del tráfico aéreo, representando el 11% de todos los registros en Europa.
11% de los retrasos en Europa son atribuibles a la gestión del tráfico aéreo
A pesar de que la industria ha enfrentado retos tras la crisis del Covid-19, la aerolínea advierte que los retrasos podrían aumentar un 20% si no se incrementa la plantilla de controladores. Esta preocupación es compartida por sectores como el Sindicato Profesional Independiente de Controladores Aéreos (SPICA), que defiende que desde 2010 trabajan en España 116 controladores aéreos menos, incrementando la presión sobre el personal actual.
No obstante, la postura de la industria ha sido cuestionada anteriormente. El año pasado, desde Enaire, la empresa pública que gestiona el tráfico aéreo en España, cuestionaban este relato al afirmar que los retrasos atribuibles a los servicios de control habían disminuido durante el verano pese al aumento del volumen de vuelos.
