Miguel Gómez Martínez, designado para encabezar el Ministerio de Hacienda por el presidente electo de Colombia, Abelardo De la Espriella, adelantó que la discusión sobre el salario mínimo de 2027 se apoyará en criterios técnicos. En una entrevista difundida por Abelardo De la Espriella en Caracol Radio, sostuvo que la política salarial debe proteger el poder adquisitivo de los trabajadores de menores ingresos, pero también avanzar en la medida en que crece la productividad.
Una política salarial más ajustada a inflación y productividad
El funcionario designado planteó que el país necesita retomar una política salarial que considere variables económicas y no únicamente decisiones de carácter político. En ese contexto, cuestionó el incremento de 23% aprobado para 2026, al afirmar que aumentos de ese tamaño no pueden sostenerse cuando superan con amplitud el comportamiento de la inflación. A su juicio, ese tipo de alzas terminan alejándose de una lógica técnica y complican el manejo de la economía.
Gómez Martínez insistió en que el salario mínimo debe crecer al ritmo de la productividad para evitar desequilibrios adicionales. Su posición apunta a que la negociación de 2027 se desarrolle con parámetros más predecibles, en contraste con decisiones que, según dijo, responden más al contexto político que a la realidad de las cuentas públicas y del mercado laboral.
Deuda, tesorería y tamaño del Estado
En la misma conversación, el ministro designado se refirió a la situación fiscal y aclaró que el objetivo no es renegociar la deuda, sino reperfilarla. Explicó que la prioridad inmediata será conseguir los recursos necesarios para cerrar el año, una tarea que describió como absoluta en materia de tesorería. También atribuyó la presión sobre las tasas de interés al ritmo reciente de endeudamiento, al señalar que el Gobierno se ha financiado con rapidez y en condiciones menos favorables.
