El jueves 15 de octubre se depositaron 150 dólares por el sistema Patria bajo el concepto de “Ingreso Integral de los Trabajadores”, conocido también como Bono de Guerra. Varias madres dijeron que ese monto no les alcanza para cubrir la alimentación de sus hijos ni los gastos del hogar.
“No alcanza” para comida ni salud
“Estamos sobreviviendo con lo que podamos conseguir. Así sea un poquito de harina, un poquito de queso, esa es la realidad”, dijo una de ellas. Añadió que el dinero tampoco cubre las deudas ni los gastos médicos: “El Bono de Guerra no alcanza, más las deudas y todo lo demás, no alcanza. Las madres venezolanas sobrevivimos con nuestros hijos y si se enferman es peor porque la cama más cara que existe es el hospital, te piden todo”.
Otra madre sostuvo que dependen de las bonificaciones para subsistir y comer de forma precaria. Señaló que los niños están en pleno desarrollo y necesitan proteínas, pero que solo un poco de carne molida puede costar entre 10 y 12 dólares, una suma que muchas veces no tienen. “Mayormente comemos harinas, carbohidratos, enlatados, todo de la más baja calidad y así hacemos a diario. Muchas veces ni eso tenemos”, afirmó.
Hace cinco meses, Leida Marcela León, presidenta de la Central de Trabajadores y Trabajadoras Alianza Sindical Independiente (ASI) de Venezuela, dijo que el ajuste del “ingreso mínimo integral” anunciado en mayo por Delcy Rodríguez no representa una recuperación del salario ni del poder adquisitivo. A su juicio, después de la caída del salario y de los beneficios laborales, cualquier aumento resulta insuficiente para cubrir las necesidades básicas.


