El Consejo de Estabilidad Financiera advirtió al G20 que las reglas internacionales para vigilar las stablecoins y responder a crisis siguen por detrás del riesgo que representan, al tiempo que impulsa prácticas para un uso responsable de la inteligencia artificial en las finanzas.
Antes de las reuniones de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20, previstas para el 31 de agosto y el 1 de septiembre de 2026, Andrew Bailey señaló en una carta que aún faltan mecanismos maduros para coordinar la supervisión transfronteriza y la gestión de crisis.
Las stablecoins siguen con marcos incompletos
El FSB sostuvo que una corrida sobre stablecoins podría forzar ventas de activos de reserva y retiros de depósitos bancarios, con efectos que irían más allá del mercado cripto.
El organismo también apuntó que, en su revisión de 2025, solo 11 de las 28 jurisdicciones encuestadas habían concluido sus marcos regulatorios para stablecoins.
Según esa advertencia, la coordinación se complica cuando emisores, reservas y usuarios están repartidos entre varios países y la demanda de reembolso recae sobre una entidad mientras parte de los fondos se encuentra en otra jurisdicción.
La IA entra en la agenda de estabilidad financiera
El FSB sometió a consulta prácticas para la adopción responsable de IA en servicios financieros, con énfasis en gobernanza, ciberseguridad y riesgos asociados con proveedores externos.
Bailey advirtió que amenazas cibernéticas más sofisticadas, potenciadas por la IA, podrían afectar la resiliencia de instituciones financieras críticas y de la infraestructura de mercado.
Por ahora, el organismo no anunció compromisos nacionales nuevos ni un calendario de implementación, y pidió al G20 atender las vulnerabilidades de las stablecoins mientras promueve prácticas para un uso responsable de la IA.



