Caroline Issa sostiene que la moda de lujo ha empezado a mirar con más atención a las mujeres mayores, en una tendencia que ya asumen casas como Chanel, Givenchy o Valentino, junto con firmas independientes que lo vienen haciendo desde antes.

La editora de moda afirma que el cambio responde tanto a una mayor conciencia como a un cálculo comercial: las consumidoras de más edad tienen poder adquisitivo y son clave para el negocio.

Un giro visible en pasarela, pero no en los cuerpos

Issa considera que la industria está mostrando una imagen más representativa de sus musas y clientas, aunque ve una limitación importante: esas mujeres siguen apareciendo, en su mayoría, muy delgadas.

Para ella, el verdadero cambio no está solo en la edad de las modelos, sino en la capacidad del sector para reflejar cómo cambia el cuerpo femenino con el paso del tiempo.

El lujo busca a un público con alto gasto

La editora interpreta esta apuesta como una decisión astuta desde el punto de vista comercial. En el estudio State of Luxury 2024/2025, realizado por McKinsey para Business of Fashion, se señala que los mayores representan entre el 30% y el 40% del gasto total en lujo y que aportarán entre el 65% y el 80% del crecimiento futuro.

La moda se vuelca en mujeres mayores por su poder de compra

En esa misma línea, Ainhara Viñarás, directora general de Shiseido Prestige Division, afirma que el 56% de la gente mayor son mujeres muy activas que quieren seguir experimentando, cuidándose y disfrutando.

Issa también destaca otro hallazgo de La Revolución Senior, un estudio hecho con L’Observatoire de Beauté y Appinio: la gente joven ve a los embajadores del envejecimiento como modelos a seguir por su actitud ante la vida, además de fuente de aprendizaje y conocimiento.

Claves

  • Caroline Issa dice que marcas de lujo y firmas independientes están dando más visibilidad a mujeres mayores.
  • La editora advierte que la mayoría de esas modelos siguen siendo muy delgadas.
  • El estudio State of Luxury 2024/2025 apunta que los mayores concentran entre el 30% y el 40% del gasto total en lujo.
  • Ese mismo informe estima que generarán entre el 65% y el 80% del crecimiento futuro.

Más representación, según Issa, y menos retoque generacional

Issa cree que el sector empieza a ponerse a la altura de unas consumidoras con personalidad, criterio y experiencia. A su juicio, si la industria quiere hablarles de verdad, debe hacerlo desde ese mismo nivel.

La editora resume así un movimiento que, para ella, todavía está a medio camino: hay más mujeres maduras visibles en la moda, pero el cambio cultural completo aún no llega.