Robert Kiyosaki admitió que se equivocó sobre la dirección reciente del oro, aunque mantuvo su previsión de que el metal podría alcanzar los 35.000 dólares por onza en los próximos cinco años. Su mensaje en X generó atención dentro de la comunidad financiera.

El giro de Kiyosaki tras el retroceso del metal

La rectificación llegó el 29 de junio, cuando Kiyosaki reconoció abiertamente que su lectura de corto plazo sobre el oro no se cumplió en el mercado.

Ese comentario contrastó con una publicación del 25 de junio, en la que sugirió que el oro “acababa de cambiar de tendencia” y citó los objetivos de precio de Jim Rickards. En ese mensaje también animó a comprar oro y plata físicos ante el deterioro del entorno macroeconómico global.

La corrección del precio ayuda a explicar el cambio de tono. El oro spot cotiza cerca de 4.035 dólares por onza, con una caída de aproximadamente 1,31% en la última sesión.

El metal precioso ha retrocedido desde sus máximos históricos de alrededor de 5.600 dólares alcanzados a principios de este año, en medio de un dólar estadounidense más fuerte y nuevas dudas sobre las tasas de interés.

La proyección de 35.000 dólares y el debate que provoca

Pese al tropiezo en su lectura reciente, Kiyosaki insiste en que 35.000 dólares no es una predicción de corto plazo, sino una apuesta ligada a su idea de un posible reinicio financiero global.

En su planteamiento menciona el aumento de la deuda, monedas fiduciarias frágiles y lo que describe como una gran burbuja que terminaría por estallar en los mercados. También suele recordar que compró metales preciosos cerca de 300 dólares por onza durante el mercado alcista de inicios de los 2000.

Ese salto implicaría un aumento de aproximadamente 760% desde 4.050 dólares por onza, una magnitud que solo tendría sentido bajo condiciones como inflación alta persistente, pérdida de confianza en la deuda de los gobiernos o un cambio importante en las reservas de dólares.

Los críticos cuestionan esa proyección y recuerdan el historial de predicciones muy dramáticas que, en algunos casos, no se han cumplido. Entre quienes dudan también hay analistas y traders escépticos del mercado del oro y del cripto.

El propio Kiyosaki resume su postura en una idea: las ganancias se generan al comprar, no al vender. También insiste en pensar a largo plazo y dejar de lado la volatilidad diaria.

Más allá de si el oro llega o no a 35.000 dólares, su nueva admisión vuelve a mostrar que incluso voces muy seguidas pueden equivocarse frente a la incertidumbre del mercado.

El oro sigue fuerte en el largo plazo

A pesar de la caída reciente, el metal mantiene un avance sólido en horizontes más amplios. En el último año ha subido más del 21% y, en cinco años, más del 126%.

Por eso sigue vigente entre muchos inversionistas la idea de que el oro funciona como refugio frente a la inflación y las divisas.

Rendimiento del precio del oro en 2026. Fuente: TradingView