El economista José Guerra cuestionó la efectividad de la estrategia cambiaria implementada por el Banco Central de Venezuela (BCV), tras analizar las cifras de intervención en el mercado de divisas durante 2026. Según el especialista, el incremento en el suministro de dólares no ha logrado frenar la devaluación de la moneda local ni contener la inflación.

Al momento de esta publicación, el dólar paralelo se cotizaba en 883,59 Bs y la tasa oficial del BCV en 742,81 Bs, según Precio Dólar Paralelo.

Impacto de las intervenciones cambiarias

De acuerdo con los datos divulgados por el vicepresidente sectorial de Economía, Calixto Ortega, el BCV inyectó más de US$9.000 millones a las mesas de cambio durante los primeros meses de 2026. Este volumen de intervención representa más del doble de lo colocado por el ente emisor en el mismo periodo de 2025 y equivale a casi el 70% de las divisas generadas por la actividad petrolera.

157% Aumento del precio oficial del dólar entre diciembre 2025 y julio 2026

Pese a este esfuerzo financiero, la depreciación del bolívar se ha acelerado. Según los cálculos de Guerra, el precio oficial del dólar aumentó un 157% entre el 31 de diciembre de 2025 y el 27 de julio de 2026, superando el 135% registrado durante el mismo periodo del año anterior.

Inflación y falta de confianza económica

El análisis del especialista también apunta a la presión sobre los precios. La inflación acumulada durante el primer semestre de 2026 alcanzó el 157%, superando el 135% registrado en la primera mitad de 2025. Para Guerra, este comportamiento evidencia que la estrategia aplicada por el Banco Central no ha sido suficiente para estabilizar el mercado.

El economista señaló que el problema de fondo radica en la pérdida de confianza de los agentes económicos hacia el sistema cambiario y la política monetaria. Según sus declaraciones publicadas en X, Venezuela requiere un cambio en su régimen de política económica para corregir los desequilibrios macroeconómicos.

Por su parte, el Gobierno ha defendido estas medidas de inyección de divisas como una estrategia para preservar la estabilidad y respaldar programas de reconstrucción tras los eventos ocurridos el pasado 24 de junio.