En junio, la inflación venezolana alcanzó el 13,8 %, apenas por encima del 13,4 % que registró la variación del tipo de cambio, según la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos Automotores (Favenpa). Esta brecha, aunque mínima, incrementa el costo interno de fabricar vehículos y favorece la importación de autopartes.
Impacto en la producción automotriz
Cuando la inflación supera al dólar, los costos internos crecen más rápido que la depreciación del bolívar, lo que eleva el precio de los vehículos producidos en Venezuela y reduce su competitividad frente a los importados.
Perspectivas de competitividad
Favenpa sostiene que esta brecha limita la capacidad de las empresas para competir y restringe cualquier intento de expansión exportadora. En un mercado donde los precios relativos cambian rápidamente, la industria queda expuesta a perder terreno frente a proveedores internacionales.
Necesidad de estabilidad macroeconómica
La cámara enfatiza que la recuperación del sector automotriz depende de un entorno con costos previsibles y una relación equilibrada entre inflación y dólar. Sin esa estabilidad, la industria seguirá inclinándose hacia las importaciones, perjudicando la producción nacional.
