El Consejo de Economía se reunió el 13 de julio en la noche para trazar planes de reconstrucción y estabilización tras el doblete sísmico del 24 de junio.
Claves
- —Plan de vivienda para familias en campamentos de emergencia
- —Carta al rey de Inglaterra solicitando la liberación de oro venezolano
- —Consumo real aumentó 33 % en junio
- —Inflación mensual de 13,8 % en junio
- —Reestructuración de deuda avanza con variables de la emergencia sísmica

Plan de vivienda y apoyo a familias
La presidenta interina Delcy Rodríguez aseguró que se entregarán llaves de nuevas viviendas a las familias que actualmente se encuentran en campamentos de emergencia, prometiendo un proceso “más pronto que tarde”.
Perspectivas macroeconómicas y deuda

El panel económico, compuesto por Anabel Pereira, Calixto Ortega Sánchez, Luis Villegas y Héctor Silva, afirmó que los ingresos del país mantienen un ritmo expansivo gracias a la producción petrolera y la recaudación tributaria.
Sin embargo, el Ejecutivo no mencionó la inflación mensual del 13,8 %, cifra que el Banco Central reportó para junio, en aumento respecto al 6,3 % de mayo. La inflación acumulada para el primer semestre es de 129,82 %, con una variación interanual de 544,13 %.
El vicepresidente de Economía, Calixto Ortega Sánchez, explicó que la reestructuración de la deuda externa avanza incorporando las variables derivadas del terremoto, y que los resultados de los análisis técnicos se publicarán en las próximas semanas.

Reacción del sector privado y sanciones
Desde el gremio empresarial, Felipe Capozzolo, presidente de Fedecámaras, anunció un plan de empleo inmediato para las víctimas y pidió al Ejecutivo que alivie la carga impositiva sobre las empresas para estimular la inversión nacional.
Pablo González, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, destacó el aumento de la demanda de inmuebles en las regiones afectadas y afirmó que la confianza jurídica será clave para atraer apoyo de organismos multilaterales y fondos de inversionistas locales.
El sector privado también exigió el levantamiento de las sanciones económicas internacionales, argumentando que la situación humanitaria justifica la eliminación de restricciones financieras.
