El Banco Central de Venezuela (BCV) modificó su estrategia cambiaria al abandonar el sistema de flotación administrada que mantenía una devaluación predictiva desde el pasado 2 de julio. Con este cambio, el ente emisor busca reducir la brecha frente al dólar paralelo mediante incrementos diarios que superan el 2%, asumiendo un mayor impacto en la inflación.
Al momento de esta publicación, el dólar paralelo se cotizaba en 893,05 Bs y la tasa oficial del BCV en 725,75 Bs, según Precio Dólar Paralelo.
Impacto en el tipo de cambio
La nueva política ha generado un movimiento acelerado en el mercado oficial. En un periodo de 13 días, la cotización escaló de Bs. 633,36 a Bs. 721,34, lo que representa una depreciación del bolívar que afecta directamente el consumo interno debido a la indexación de precios en el país.
Debate sobre la normalización del mercado
Existen visiones encontradas sobre el rumbo de esta medida. Por un lado, Alejandro Grisanti, socio director de Ecoanalítica, señala que la mayor oferta de divisas y la disponibilidad de efectivo indican una tendencia hacia la normalización del mercado cambiario, logrando que la brecha se reduzca por debajo del 20%.
Grisanti sugiere que el siguiente paso para consolidar este proceso es permitir que la banca venda libremente las divisas recibidas en todos los segmentos y propone la suspensión temporal del Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF) sobre pagos en dólares para incentivar el flujo hacia el sistema financiero.
En contraste, José Guerra, profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV), calificó la medida como ineficaz para cerrar la brecha. Según el especialista, esta política de devaluación agresiva podría disparar la inflación por encima del 12%, creando un ciclo de mayor devaluación y aumento de precios.
