Hong Kong prepara cambios en sus reglas de cotización para atraer ofertas públicas iniciales de empresas chinas de cohetes y satélites, en una carrera bursátil con Shanghái. La iniciativa fue presentada por el dirigente John Lee Ka-chiu durante su discurso anual de política, colocando al mercado de valores de la ciudad ante una oportunidad vinculada con las prioridades tecnológicas de Beijing.

Modificaciones normativas en el horizonte

El operador de la bolsa, Hong Kong Exchanges and Clearing (HKEX), lanzará durante el primer semestre de 2027 una consulta sobre posibles modificaciones al capítulo 18C de las reglas de cotización. Ese apartado establece requisitos adicionales y salvaguardas para empresas de tecnología especializada, por lo que puede servir de marco para las compañías espaciales interesadas en salir a bolsa. El anuncio representa un paso previo y no una aprobación inmediata de nuevas emisiones de acciones.

La propuesta surge en un contexto de creciente interés por las actividades comerciales en el espacio y por las firmas capaces de desarrollar infraestructura para lanzamientos y operaciones orbitales. Además, el sector recibió mayor atención tras la cotización de SpaceX en junio, operación liderada por Elon Musk en la que la compañía ofreció sus acciones a 135 dólares para debutar en Wall Street el 12 de junio.

Competencia directa con Shanghái

El plan de Hong Kong intensifica la pugna con la Bolsa de Shanghái, donde ya se tramitan solicitudes de empresas espaciales chinas. Entre las compañías relacionadas con este escenario figuran CAS Space y Landspace Technology, ambas enfocadas en el desarrollo de cohetes reutilizables. De hecho, LandSpace presentó una solicitud de oferta pública inicial en el STAR Market de Shanghái, y ambas firmas actualizaron sus documentos de cotización en junio de 2026.

Para la ciudad, la posibilidad de captar OPIs espaciales amplía el tipo de corporaciones tecnológicas que pueden financiarse mediante su mercado de capitales, ofreciendo una alternativa a los procesos tradicionales en China continental. Sin embargo, el éxito de la estrategia dependerá del alcance final de la reforma regulatoria y de la respuesta de los inversionistas en los próximos meses.