Los fondos cotizados en bolsa europeos registraron en julio su primer mes de entradas netas positivas desde que comenzó el conflicto entre Estados Unidos e Irán a finales de febrero, según datos de Bloomberg.

El cambio sugiere que los inversores volvieron a mirar hacia Europa, impulsados por una temporada de resultados empresariales sólidos y la baja en los precios del petróleo, factores que reforzaron el atractivo de la región como refugio frente a la volatilidad de las acciones tecnológicas.

El capital volvió a buscar acciones europeas

BlackRock indicó que sus productos de acciones europeas captaron 4.4 mil millones de dólares en julio, una señal de que el apetito por la región se reactivó. El gestor atribuyó esas entradas a una rotación fuera de las acciones más volátiles de fabricantes de chips.

La venta de acciones globales de semiconductores empujó a los inversores a buscar regiones menos expuestas a la tecnología y a la inteligencia artificial. En ese contexto, Europa recuperó protagonismo.

Los resultados corporativos también ayudaron a sostener ese giro. Las empresas del Stoxx Europe 600 están en camino de lograr un crecimiento interanual de ingresos de 22% en el segundo trimestre, el mayor desde 2022, según un reporte financiero.

Los bancos y el Stoxx 600 respaldan el optimismo

Los bancos encabezaron el avance. BNP Paribas vio subir sus ganancias trimestrales en un tercio, mientras que las utilidades de UBS aumentaron 17% y marcaron un récord, en ambos casos impulsadas por los ingresos del trading.

UBS elevó su objetivo de fin de año para el Stoxx 600 a 690 puntos desde 630. Frente al cierre del viernes, eso implicaría aproximadamente 5% de subida adicional.

El Stoxx 600 ha subido 10.7% en 2026 y alcanzó un récord de 663.4 puntos este mes, de acuerdo con Google Finance. También tocaron máximos el Dax de Alemania, el FTSE 100, el Cac 40 de Francia y el Ibex de España.

No todos los estrategas comparten el mismo entusiasmo. Société Générale espera que el Stoxx 600 caiga a 600 puntos, mientras que TFS prevé una baja de 9% hasta 585.