Everbloom desarrolla renoa, una fibra que busca reproducir la sensación del cachemir con proteínas recuperadas de restos de cachemir, lana y plumas, además de un biopolímero biodegradable. La empresa prevé lanzar un primer producto en el segundo trimestre de 2027, probablemente como mezcla textil, mientras trabaja para ampliar la producción.
La fibra combina residuos y un biopolímero
La compañía procesa los residuos de proteínas hasta convertirlos en polvo y los mezcla con el biopolímero. Luego extruye la combinación para obtener fibras con longitudes y diámetros ajustados a materiales naturales específicos.
Everbloom plantea empezar con mezclas, no con prendas hechas exclusivamente de renoa. Su cofundador y director ejecutivo, Sim Gulati, mencionó como posibilidad incorporar alrededor de 20% de la fibra en un suéter de cachemir. La proporción no está definida como fórmula comercial para todos los productos.
Una bufanda usada y lavada sirvió como demostración
Durante una visita a la sede de Everbloom en Nueva York, el periodista Tim De Chant observó un suéter, unos guantes y una bufanda elaborados con renoa. Describió el suéter y los guantes como suaves y ligeros.
Gulati había usado y lavado la bufanda durante meses y también la había metido en una secadora. De Chant no observó bolitas visibles, mientras que Gulati afirmó que la pieza no se había encogido. Es una experiencia con una prenda personalizada, no un ensayo comparativo publicado ni una prueba de laboratorio con resultados cuantificados.
De Chant también tocó una mezcla de 80% cachemir y 20% renoa y la describió como muy parecida al material original. Gulati sostuvo que los acabados de prendas comerciales eliminarían diferencias perceptibles y conservarían la lavabilidad y la estabilidad; esa expectativa aún no está demostrada en productos disponibles al público.
La categoría aprobada no certifica calidad ni impacto ambiental
La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos aprobó renoa como una nueva categoría de fibra, según informó Textile World. La decisión concierne a la identificación del material en el etiquetado; no constituye una certificación de calidad, desempeño o beneficios ambientales.
La empresa describe el biopolímero como biodegradable, pero la información disponible no incluye cifras de emisiones, consumo de agua, biodegradación de la prenda completa ni una comparación del ciclo de vida con el cachemir. Por ello, esa característica por sí sola no permite establecer el impacto ambiental total de la fibra.
Everbloom lleva tres años desarrollando renoa y afirma que está escalando la producción y conversando con empresas para incorporar la fibra a bienes de consumo. También creó un modelo de inteligencia artificial para ciencia de materiales, pero no se explica qué datos usa ni cuánto aportó al desarrollo de renoa.
El primer producto se espera para el segundo trimestre de 2027. Antes de que la fibra llegue a los consumidores, la empresa debe llevar las muestras y pruebas personales a una producción de mayor escala; todavía no se han anunciado precios ni marcas o modelos concretos.





