Tesla descontinuó su Techo Solar y empezó a orientar su red de instaladores hacia paneles convencionales, según un reporte de Electrek. La medida llega después de años de ventas muy por debajo de las metas que la compañía había planteado para ese producto.
Un producto vistoso que no despegó
El Techo Solar nació como una apuesta para integrar generación eléctrica y estética en una sola cubierta. En vez de instalar paneles visibles sobre la vivienda, Tesla propuso piezas que parecían parte del techo y, al mismo tiempo, producían energía.
La compañía aseguró en su momento que el sistema podía ofrecer el 98% de la eficiencia de un panel solar convencional. Esa promesa acompañó un producto que buscaba diferenciarse por diseño, pero también debía competir en costos, instalación y velocidad de despliegue.
Electrek señaló que el proyecto nunca logró escalar al ritmo esperado. Wood Mackenzie estimó que apenas unas 3.000 viviendas en Estados Unidos habían instalado el sistema, una cifra lejana de la ambición que Tesla había comunicado para el producto.
Ese desfase también se vio en el ritmo semanal de adopción. Las estimaciones citadas por el medio ubicaron el máximo entre 21 y 32 unidades por semana, muy por debajo de la meta de 1.000 instalaciones semanales que Elon Musk había planteado.
Precios más altos y más dudas sobre la ejecución
Durante una llamada sobre los resultados del primer trimestre de 2021, Musk reconoció que Tesla había cometido “errores significativos” con el producto. Según sus declaraciones, esos fallos generaron gastos excesivos y retrasos.
El precio también se volvió una barrera. Electrek comparó un techo de 3.947 pies cuadrados con un sistema de tejas solares de 12,3 kW y reportó que el costo antes de incentivos subió de USD $54.966 a un rango de entre USD $79.938 y USD $100.621 en el plazo de un año.
La compañía no ha precisado en el reporte citado que esos factores fueran la causa oficial del retiro del producto, pero sí quedaron como parte del contexto de un sistema que nunca alcanzó una escala comercial amplia.
El 20 de agosto de 2026, Electrek informó además que Tesla comunicó a instaladores que solo seguiría suministrando paneles solares convencionales. El cambio también alcanzó a proyectos ya en marcha, aunque algunos podrían continuar según el calendario de cada obra.
La trayectoria del producto quedó asociada a la compra de SolarCity por USD $2.600 millones, operación que ocurrió poco después de la presentación de las tejas. Años más tarde, un litigio de accionistas sobre esa adquisición dejó otra señal incómoda: las tejas mostradas en el evento de lanzamiento no funcionaban, según Electrek.
Además, algunos usuarios reportaron que sus techos generaban menos electricidad de la esperada y que la capa inferior podía derretirse en ciertos casos. Esos reportes no describen todos los sistemas instalados, pero añadieron ruido a una propuesta que ya arrastraba problemas de escala y costo.
La descontinuación no borra el interés por la integración solar en techos, pero sí marca el cierre de la apuesta más visible de Tesla en ese terreno. La compañía dejó de impulsar ese producto y concentró su oferta en paneles convencionales, tras una experiencia comercial mucho más limitada de lo que prometía.
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